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Tue, Dec

La subida a la cueva tradición interrumpida

Arte & Cultura
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Santo Domingo Tehuantepec.- (Cortamortaja) 10 de Abril de 2020.- el día de mayor fervor y arraigo entre los católicos zapotecas es el viernes santo, y en Tehuantepec, este día está cargado de rituales y ceremonias que recuerdan el sacrificio que hizo Jesucristo durante su pasión.

Gracias a la evangelización que hicieran los misioneros dominicos, la celebración de la semana mayor adquirió en Tehuantepec formas bastante peculiares y que hoy en día atraen la atención de propios y extraños.
Al ser los cerros, lugares sagrados para los zapotecas, en la cima de cada cerro, los dominicos colocaron alguna cruz como símbolo del poder Cristiano sobre los antiguos dioses prehispánicos.
Uno de esos cerros tehuanos es el cerro de Lieza, formación rocosa que tiene en su parte más alta, una cueva natural que según las leyendas, conecta el convento dominico con la zona arqueológica de Guiengola.
Para "limpiar" estos cerros de energías anteriores, los misioneros mandaron a hacer una cruz que pronto se hizo famosa por el número de personas que auguran haber recibido algún milagro.
Esta cruz de mediana altura, se encuentra en el interior de dicha cueva y es bajada cada jueves santo para ser velada y subida al día siguiente.
A las 10 de la mañana los xhuanas dan la señal para iniciar la procesión, a la cual acuden cientos de personas que hacen un gran esfuerzo físico para subir a la cueva y pagar alguna manda.
Cueva Tehuantepec Oax2
La cruz es llevada por los mayordomos entre rezos y música fúnebre de banda.
Al llegar a la cueva, la cruz es devuelta a su altar y la banda toca el Dios Nunca Muere con lo cual finaliza una de las tradiciones más arraigadas de Tehuantepec.
El camino a la cima se hace más llevadero con los puestos de antojitos, aguas frescas y dulces típicos que hacen más ligera la subida.
Muchas personas acuden con sus hijos o niños pequeños para que "les quemen vela" pues se dice que esta cruz es milagrosa y cuya festividad se celebra el día 20 de mayo de cada año.
Cada viernes santo, la cueva del barrio Lieza se convierte en un pequeño santuario de fe y devoción aunque también es aprovechado por los turistas que visitan nuestra región y que ven en estas muestras de fe, algo sin igual.
En este 2020 el Covid19 no permitió la procesión con la cruz y seguramente serán muy pocas las personas que suban este año a pagar alguna manda a la cruz de la cueva, un lugar enigmático en Tehuantepec.