12
Sun, Jul

Mitología Zapoteca 2

Arte & Cultura
Typography

Hay un andar de las mujeres istmeñas, al hablar en zapoteco les acompaña una linda sonrisa, y si el tema es con tinte sexual, le acompaña una picardía que se expresa con hoyuelo en sus mejillas al reírse. El sexo en el Istmo es comprendido con naturalidad y sin prejuicios. El toque o esencia de nuestras vidas descansa en los hombros de la mujer, ella es guía, ojos y manos del istmeño.

Bien, debo decirles por el trato que tuve con el maestro Andrés Henestrosa por muchos años- para mí un privilegio-; fuimos a España: Madrid, Ciudad Real, Toledo y en la universidad de Castilla la Mancha un medio día ahí presentó un libro editado por Porrúa que en sí era una recopilación de artículos publicados en los periódicos nacionales durante la guerra española, que llevó a Franco al poder, y esta guerra trajo a México intelectuales, empresarios, gentes que buscaron asilo bajo la sombra protectora de nuestra bandera; esto es en la época del General Cárdenas como presidente- 1934- 1940; y un poeta de este tiempo vino a Juchitán a la boda del maestro Andrés con Alfa Ríos Pineda, boda que se celebró en mayo de 1941, el poeta era José Bergamín y un escritor mexicano que fue Srio de Educación Pública: Agustín Yáñez; un periodista notable de la revista Siempre, Macgregor, que al saber de un padecimiento incurable que le diagnosticaron, fue a un parque y ahí se disparó a la cabeza. Esto lo leí en los diarios.

Bien, sí estuvimos en España y un día visitamos la residencia de La Real Academia Española, recibiéndonos escoltando la puerta su director don Juan García de La Concha y del lado izquierdo el secretario Domingo Indurain; todavía resuena en mi cerebro el tono de la voz del director diciendo esa mañana: Pásele don Andrés, está en su casa.

Nos acompañába don Miguel Porrúa, el rector de la Universidad Castilla la Mancha y el amigo Pepe Palacios filmando el momento. Un acontecimiento que no olvido. Ya en otro momento les platicaré cuando fuimos y a qué fuimos a la Habana, Cuba. Ahí salimos los dos en la Tele.

Bien, amigos- una disculpa por el giro-. Un día el maestro Andrés de tantas perlas que me regaló me dijo: Guénda: es el ser en quien los que nacen en el Istmo están "amarrado, irremisiblemente, al destino de otro ser: un ave, un pez a quien llamaban guénda que el hombre naciera junto con su doble y padecieran al mismo tiempo.".

En otro punto de su libro, Los hombres que dispersó la danza- editado en 1929-, dice: los primeros zapotecas cayeron a la tierra, con el ala abierta, en forma de pájaros, de una nube; sabían cantos melodiosa y en las plumas trajeron pintados, todos los colores del trópico. Gúla en Tehuantepec- o góla en Juchitán es, respetuosamente anciano y Záa, nube: como quien dice gente anciana que tuvo su origen en las nubes. Ellas se llamaban..., Víni- Záa y a su lengua, dicha záa. Buen día. Continúa.