25
Thu, Feb

UN SUEÑO

Articulos
Typography

Cuando nació el tiempo, la distancia no existía y el siglo era un momento, los mares eran uno solo, del cielo las estrellas se dejaban caer como flechas incandescentes y fugases, fue en el noveno mes de gestación, cuando se oyó el murmullo del mar y miles de voces brotaron de sus entrañas, peces multicolores poblaron sus aguas, luciérnagas marinas lo iluminaron.

La tarde maduró y el mar se llenó de plata bruñida, de perla brillante, de escarlata burbuja y blanca espuma celeste, cientos de caballitos de mar galoparon libremente en la turquesa marina, gritos de regocijo y cantos penetraron en la imaginación y en el corazón de las flores, y se volvieron heraldos de cristal, el mar, era mujer parturienta, y por su vagina fantástica nació Salina Cruz, en el tiempo de las flores y de la luz, con cabellos de sal, libre, brillante, transparente, sideral y blanca en el tiempo y la distancia, millones de plumas tornasoladas sirvieron de cuna a Salina Cruz.
Nació sin nombre, desnuda, llena de vientos, llena de peces y aves con cantos litúrgicos, nació en la playa pulida y abierta, bajo el canto del chitu gui’, la calandria, el xhaui y la voz de los loros verdes en una mañana de flor, con los pitayos madurando; con estrellas de mar en la arena como si el cielo se hubiera tendido en ella y millones de mariposas llenaron su vida, un canto profundo y largo recorrió todos los rincones de la tierra anunciando su nacimiento, bailando y cantando, se fue gritando el alcarabán que Salina Cruz había nacido, con cuatro brillantes, catorce mil lenguas, cien brazos, dos ojos y un corazón gigante.
Juan Antonio garcia2

En los tiempos de los primeros hombres, sus playas sirvieron de meditación y creación, fue ahí donde surgió la vida entre sus olas y arena. Y esos primeros hombres fueron rojos como los atardeceres y vivieron en paz, cultivando el conocimiento, las artes y la armonía.

De la profundidad de la tierra surgieron demonios barbados que mancillaban a su Dios, que se violaban entre ellos, que se mataban entre hermanos; llegaron a estas tierras y destruyeron a Salina Cruz, fue en ese entonces que en lo alto de los cerros crucificaron a su Dios y su sangre roja escurrió por todas sus laderas hasta inundar sus mares y volver roja su sal, por eso los primeros pobladores lo llamaron ike sidi via, en memoria del Dios muerto, y su sangre que la tierra bebió, en recompensa de esto el padre del Dios mancillado puso en este cielo las estrellas más brillantes y este lugar se volvió un faro universal de todos los hombres por todos los siglos. Una Noche... soñé.