29
Mon, May

El Pájaro Carpintero*

Articulos
Typography

Una vez por año, varias veces si el fuego sojuzgaba la selva derribando los árboles, el pájaro carpintero agujeraba un troco seco para hacer casa nueva. Trabajaba entonces por necesidad, provechosamente. Así sería hasta hoy si los judíos, en mala hora, no lo hubieran convencido aliándolo con ellos.


Ya no dormía Jesús en la hoja del olivo; tampoco en la hoja más reciente de plátano – eso lo sabía muy bien -, sino en el tronco hueco, pero sin salida, de un árbol.
Una banda espesa de pájaros carpinteros, seguida de una turba espesa de judíos, guiadas todos por la urraca, se regó por los montes. Y agujerando el tronco seco y el tronco verde, lo encontraron al fin en el tallo del carrizo.
Murió Jesús, pero por la ingratitud al Hijo de Dios, el pájaro carpintero agujerea, no para anidar, sino por eterno castigo, el tronco vede y el tronco seco; no una vez, ni dos, ni tres, sino todos los días del año.

*Tomado del libro “Los Hombres que Disperso la Danza”/Autor Andrés Henestrosa/Edición Conmemorativa de los 50 años de su publicación y de las Bodas de Oro Literarias de su Autor/ México 1979.