22
Sun, Oct

¡La muerte de los “malhayas"!

Articulos
Typography

“Y si mañana, a todo esto se lo lleva la chingada” dijo i tata, volteando a ver a su cocina de lodo a donde se le había destinado a pasar el resto de sus días.
--Pues…, Ya estaría de Dios, ¿No, tata?


--Sí…pero… ¿Y quién va cuidá a mi chucho, si me voy?—seguía filosofando el viejo con la mirada ahora, hacia el rumbo del río.
--Los chuchos saben cuidarse solos, más si son criollos como el Tabasco. ¿Pero por qué mero eso tas pensando, Tata?
--Es que a lo mejor me voy antes que tu Nana. Yo toy sintiendo que me llaman p’alla arriba.
--Pues dile al que te llame que te espere un poquito…pa que no se te atoren los “malhayas”.
--No te creas, ya me empezaron a jodé el alma esos mentados malhayas.
--¡Tas vivo todavía, Tata! No dejes que te maten los malhayas.
--Pero…hay malhayas que no tienen remedio, por ejemplo: malhaya hubiera sido un mejor padre pa mis hijos, malhaya me viera reconciliado con mi hermanito antes de que muriera, malhaya no hubiera perdido tanto tiempo en la borrachera “malhaya esto…” “malhaya lo otro…” “malhaya, malhaya, malhaya”
--Pero es ya pasó tata, ya no hay remedio. Haz lo que todavía puedes, ¿pa que piensas en lo que ya no tiene remedio, pué…?
--Tienes razón, mhijo. Tienes razón. ¿Tú crees que si voy abrazá orita a tu nana, no me aviente ese embudo que tiene en la mano? Desde ayer no me habla, no vaya sé que piense que quiero pegarle …
--No creu…¿quieres que le diga que venga? Así ya no va dudá …
Y ahí están, frente a frente, tata y nana, con las miradas duras al principio, pero buscando en lo profundo de las mismas algo que le recuerde ese primer amor a través del cual sus vidas se entrelazaron.
--¿Qué no pa abrazarte te llamé, pué…?
-–¡Jaj …! ¿Y ora este viejo que diablo tiene pué…? --responde mi nana sorprendida.
--Dame un abrazo, mujer, quien quita ya pronto me vaya ir.
--¿Y pa onde, tú …? –pregunta ella
--Pues pa siempre…No quiero que me queden vivos los malhayas.
Antes que me maten, antes que te quedes y tengas que deci: ¡Malhaya me viera despedido del viejo!
Se abrazan, es un abrazo generoso, de esos que ya no se ven. ¡Al fin han dado muerte a un malhaya!
*
Anoche me dormí con el pendiente de que el mundo se fuera acabar, precisamente anoche. Hoy desperté vivo, el mundo no se acabó. ¡Estoy vivo! ¡Quiero destruir malhayas! ¡Así sea!

**Tomado del libro: Historias Sueltas en La Tierra del Viento III/ E.O.C. (El Mayor) escritor de La Venta, Oaxaca/2017