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Mon, May

Profr. Germán López Trujillo (1909-1981)

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Apuntes autobiográficos

Nací en el barrio de Cheguigo, Octava Sección de ésta ciudad de Juchitán de Zaragoza, Oax., el 26 de octubre de 1909, del matrimonio formado por el C. Jacinto López Barrera y de la señora Asunción Trujillo Pineda, ambos originarios de la misma localidad.
Mi infancia fue como la de todos los niños pobres de Juchitán, creciendo y hablando zapoteco con mis padres, familiares y amigos de la escuela y del vecindario, para esa época poco poblado. Las pocas casas que existían dominaban las huertas de frutas y flores que caracteriza hasta nuestros días al barrio de Cheguigo.
Mi instrucción primaria la realicé en la misma municipalidad, ingresando a la edad de 9 años: desde el primer año hasta el tercero, en la escuela "Evaristo C. Gurrión" del propio barrio de Cheguigo, y del cuarto hasta el sexto grado de Instrucción Primaria, en la Escuela Superior “Benito Juárez” de la misma ciudad.
No utilicé el dinero más que para encargos de mis padres. No disponía de un centavo para ir a la escuela, pero llevaba almendras que cortaba del árbol de la casa, ciruelas, mangos y limas que cambiaba con los compañeros que llevaban guayabas, tamarindos o trozos de coco seco para comer en el recreo. Sin embargo, esa época de mi vida fue muy feliz e inol-vidable.

Fui soldado…

Según Galdino López Marín, Unión Hidalgo, breve relato, junio 1979; pág. 18:

<El coronel Chechito Gómez murió en una emboscada que le tendió el general Juan Domínguez. Murió el Lic. Pino, originario del estado de Chiapas. Fue en el año de 1924. En esta peligrosa hazaña, la intervención de Gregorio Marín fue de especial importancia, al igual que la de Germán López Trujillo, quien terminada la revuelta dedicó su tiempo al estudio llegando a ser un profesor de mucha resonancia, para ser jubilado con el cargo de Inspector Federal de Educación. Es originario de Cheguigo, Juchitán, Oaxaca.>

Después de estar en las filas revolucionarias como asistente del Coronel Gregorio Ma-rín, tuve la oportunidad de asistir a la escuela Normal Mixta de la Ciudad de Oaxaca.
La Escuela Normal del Estado de Oaxaca había permanecido clausurada desde el año de 1917 por disposición del Lic. Miguel Bolaños Cacho a consecuencia de inquietudes polí-ticas locales derivadas del movimiento revolucionario; después de ocho años, el C. General Isaac M. Ibarra, Gobernador del Estado, se propuso reabrirla como un acto de justicia el 24 de julio de 1924, con organización mixta bajo la dirección del profesor Luis E. Zárate y a partir de septiembre como interino el Profesor Francisco Vázquez, en noviembre sustituido por el maestro Victoriano González y casi de inmediato se asignó la responsabilidad al pro-fesor Alfonso Sánchez Ortega, ex alumno de la propia Escuela Normal; para cubrir la matrí-cula, solicitó alumnos a todas las cabeceras de Distrito de la Entidad Oaxaqueña, mediante circulares telegráficas enviadas a los Presidentes Municipales, otorgando becas a los cinco jóvenes que hubieran terminado su primaria con las mejores calificaciones. Entre los selec-cionados fui requerido para acudir a la Escuela Normal. Habiendo rehusado la oferta tres de los jóvenes llamados; sólo la aceptamos Lucio Chiñas y yo. Así fue como ingresé a la Es-cuela Normal Mixta del Estado, donde hice la carrera de Profesor de Educación Primaria; pero mientras un servidor había nacido para maestro, Lucio Chiñas tenía madera para solda-do. Así, después de un año de estudios, Lucio abandonó la Escuela Normal para dirigirse al Heroico Colegio Militar, en donde se graduó más tarde como Piloto Aviador de nuestra Fuerza Aérea Nacional.

En el año de 1929, cuando estudiaba el último año de carrera; el periódico " El Uni-versal" convocó a las juventudes estudiosas del país a un Concurso Nacional de Oratoria. Me inscribí en el concurso interior de la Escuela Normal y obtuve en este año el título de Campeón de Oratoria de mi Escuela y el derecho de competir en la tribuna del concurso Estatal de Oratoria, donde después de empatar dos veces con el pasante de Derecho, Ro-berto Ortiz Gris, Campeón del Instituto de Ciencias y Artes del Estado, hoy Universidad "Benito Juárez" (UABJO), en el tercer desempate califiqué en segundo lugar, siendo Sub-campeón de Oratoria del Estado de Oaxaca. Roberto Ortiz Gris participa y gana de manera aplastante el campeonato Nacional en la Ciudad de México, y en el internacional, en Nueva York, se corona Campeón Mundial de Oratoria. Sin sospecharlo, empaté dos veces con el Campeón Mundial de oratoria en 1929.

<El coronel Chechito Gómez murió en una emboscada que le tendió el general Juan Domínguez. Murió el Lic. Pino, originario del estado de Chiapas. Fue en el año de 1924. En esta peligrosa hazaña, la intervención de Gregorio Marín fue de especial importancia, al igual que la de Germán López Trujillo, quien terminada la revuelta dedicó su tiempo al estudio llegando a ser un profesor de mucha resonancia, para ser jubilado con el cargo de Inspector Federal de Educación. Es originario de Cheguigo, Juchitán, Oaxaca.>

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Profr. Germán López Trujillo
Foto que aparece en su título y cédula profesional

Presenté el examen profesional para recibir el título de Profesor Normalista, el 31 de marzo de 1930, a la edad de 20 años, y el 22 de abril del mismo año, causé alta en el Magis-terio Estatal, como Director de la Escuela Superior "Justo Sierra" del Puerto de Salina Cruz, Oax.

El 19 de septiembre de 1935, en unión de varios trabajadores de la educación convo-camos al magisterio del Istmo de Tehuantepec a una asamblea masiva en Ciudad Ixtepec, Oax., en la cual se organizó el Frente Único de Maestros Socialistas Istmeños (FUMSI), en donde resulté electo Secretario General de dicha organización. Nos dedicamos a planear y organizar la vida sindical del Magisterio del Istmo. En vista de la falta de pago de varios meses de sueldo por parte del Gobierno del Estado, el 1º de noviembre del mismo año esta-lló la huelga que había sido propuesta por la base trabajadora. Por voto unánime de los maestros, fungí como Presidente del Comité Directivo para elaborar el Pliego Petitorio.
Entre los puntos que contenía el Pliego de Peticiones al C. Lic. Anastasio García To-ledo, Gobernador del Estado, el primero decía: "PEDIMOS LA INMEDIATA FEDERA-LIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA PARA ESTA REGIÓN". La huelga terminó el 31 de marzo de 1936 con el triunfo total de los maestros istmeños, que se cubrieron de gloria, por haber sido los primeros que en el país y en el estado, alcanzaron la Federalización de la En-señanza. Posteriormente los maestros del resto del estado de Oaxaca, consiguieron la fede-ralización de que disfrutan hasta la fecha siguiendo los pasos de la lección de los maestros del Istmo, que asesoraron su movimiento.
Los movimientos iniciales como el del FUMSI fueron simultáneos con los de los es-tados de Querétaro, Campeche y otros que años más tarde, con la incansable labor de maes-tros como Luis Tijerina Almaguer, Eliseo Bandala y José Dolores Medina, culminaría en los inicios de la década de los 40 con la fundación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Nosotros habíamos militado en la Central Mexicana de Maestros (C.M.M.).

De acuerdo con la política educativa de la época derivada de la política nacional, la Secretaría de Educación Pública, el Magisterio y el pueblo de México y Oaxaca, necesitaban de hombres de temple, para conducir la Revolución Social en el campo y en la conciencia popular adormecida, y el 1º de noviembre de 1936, fui ascendido a Inspector Escolar, por lo que recorrí la Sierra Juárez (Villa Alta y Choapam), el Valle de Oaxaca y toda la Mixteca Alta (Tlaxiaco y Yolomécatl), inyectándoles el brío y la doctrina revolucionaria de mis 28 años, supervisando la Instrucción Pública, orientando maestros y a las comunidades rurales; para posteriormente volver al Istmo (Juchitán) como Inspector Federal de Educación a la gigantesca Zona Escolar Núm. 31, que abarcaba desde San Mateo del Mar, hasta Santa Ma-ría Chimalapa y Chahuites, incluyendo a las demás comunidades comprendidas dentro de este territorio.

Legislé para mi pueblo, pues el 15 de septiembre de 1956, solicitando licencia de mi empleo como inspector escolar de la zona de Juchitán, tomé posesión del cargo como Dipu-tado a la XLIII Legislatura del Estado, ungido por el voto popular del distrito.
El 1º de diciembre de 1956, siendo Presidente de la Cámara de Diputados, me co-rrespondió tomar la protesta al C. Lic. Don Alfonso Pérez Gazga para asumir su cargo de Gobernador Constitucional del Estado.

Siendo Diputado, en el año de 1957, los alumnos de ideas avanzadas de la Escuela Normal de Oaxaca, organizaron un ciclo de Conferencias. Estas tareas las patrocinaban el propio Gobernador del Estado, el C. Director de la Normal, el Director del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio (IFCM), el Rector de la Universidad "Benito Juárez" y otras personas notables. Fui invitado a participar en uno de los ciclos, y diserté sobre la LITERA-TURA ESPAÑOLA, materia en la que me había especializado, como verdadero autodidac-ta.
Posteriormente fui invitado a colaborar como catedrático de esa materia en la UAB-JO, para los estudiantes de Farmacia de la Facultad de Medicina; así como para el Centro Oral Nº 19 del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio (IFCM), de la Cd. de Oa-xaca; en el Colegio "Anglo-Mexicano"; en el Instituto Libre de Comercio y Administración (ILCA), durante varios años, hasta mi regreso a la Zona Escolar de Juchitán.
De manera inédita para la época, en 1966, fui precandidato a la presidencia municipal junto con otros cinco aspirantes, siendo superado en la selección interna, por el Lic. Juan Gómez.
En ese mismo año, formé parte de la planta de catedráticos que creó la primera Escue-la Normal Superior en el estado de Oaxaca, la Escuela Normal Superior del Sureste, "Lic. Benito Juárez".
También en Juchitán fui profesor de Literatura Española, en el 3º de secundaria del Tecnológico del Istmo (ITI); el 1er. Año de Técnico Agropecuario del ITI; en el 3º de se-cundaria del IFCM; en el 3er. Año de la Escuela Secundaria Nocturna "Revolución"; desempeñé la comisión de Responsable Técnico del Centro Local de Estudios y Consulta del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio (IFCM.).

Fui miembro fundador del Partido Nacional Revolucionario, posteriormente Partido de la Revolución Mexicana y finalmente Partido Revolucionario Institucional, en el que seguí militando a pesar de los cambios ideológicos experimentados en este partido.
A finales de 1969, pasé al merecido retiro por jubilación después de 40 años de servi-cios al pueblo de México en diversos frentes.

<Lector e investigador incansable, escribió también un gran número de trabajos de carácter pedagógico, histórico, poético y ensayos investigativos, amén de infinidad de piezas festivas y oratorias propias y por encargo; publicados muchos en revistas, periódicos y ediciones de autor.>

 <Retirado del servicio, en los últimos años de su vida GLT dedicaba casi todo su tiempo a la investigación histórica y a la producción literaria de lo cual hay testimonio documental.>

 <El día 10 de abril de 1981, a los 71 años de edad, fallece ante el incontenible dolor y angustia de sus familiares y amistades. Sus restos mortuorios reposan en la tumba familiar ubicada en la calle sur del panteón "Miércoles Santo" de su barrio natal Cheguigo, Juchitán, Oaxaca; al lado de sus padres Jacinto y Asunción, abuelo Cándido, hermano Jaime, prima Eira y de su amada esposa Blanca Teresa.>

Además de datos autobiográficos, esta síntesis contiene otros, registrados por Bautis-ta y López, Antonio (El Toloache). Profesor, escritor y amigo suyo, de Las Ánimas, Yaue-pec., Oax.

Anécdota autobiográfica:

Estando en las filas y en pleno combate, en la improvisada trinchera, se escuchaban las descargas de ambos frentes, mezcladas con gritos de dolor, órdenes y arengas; tenía 15 años, había destacado en el estudio en la escuela primaria de Juchitán y al terminar mi ins-trucción primaria superior, me había alistado voluntariamente en las filas al mando del coro-nel Gregorio Marín quien me comisionó como su asistente personal.

Con el mosquetón en las manos participaba en el combate. De pronto el Coronel se percató que había soltado una mano del arma y que me sacudía la cabeza moviéndola nerviosamente:
_¡Qué haces, Germancito!_ me dijo en tono enérgico.
_Creo que hay muchas avispas y me quieren picar, por eso me las estoy espantando_ respondí.
El Coronel, enérgicamente me ordenó:
_ ¡Quédate quieto! ¡No te muevas!, ¡agarra bien tu arma!, ¡dispara!
Así lo hice, luego avanzamos a otra posición, nos reagrupamos y logramos derrotar al enemigo que huyó abandonando el combate.
En el recuento de los daños y después que el coronel me dictara el parte, me pregun-tó:
_ ¿Qué te estaba pasando hace rato, Germán?
_ Pues como le dije, es que había muchas avispas.
_¡Que avispas ni que ocho cuartos!_ respondió. _Eran balas que pasaban zumbando cerca de tu cabeza. Acuérdate bien. Cuando vuelvas a sentirlo, quédate quieto y con cuida-do agáchate sobre tu arma, no vuelvas a hacer lo que hacías, porque tal vez no lo vuelvas a contar. De esa forma tú mismo estabas buscando las balas y tal vez tu muerte. Alégrate que salieras a salvo.
Quedé pálido, paralizado y mudo por unos instantes y reaccioné cuando otros solda-dos paisanos que habían escuchado, me hicieron fiesta y ruido, y me lanzaron vivas al tiem-po que abrazaban y cargaban, con lo que sentí que se me espantaba el miedo y realmente revivía.
Aquella lección no la olvidé jamás y me congratulaba de haber estado cerca del coro-nel quien me aleccionó enérgicamente en aquel momento.

<El Coronel Marín fue quien lo motivó para dejar las filas revolucionarias y asistir a la Escuela Normal.>

 <Por otra parte en relación con la reapertura de la Benemérita escuela Normal; el Profr. Policarpo T. Sánchez, Ibid., pág., 27:

Se crearon 30 becas iniciales de un peso diario, las que fueron elevadas a 45, por acuerdo de fecha 8 de septiembre del mismo año, fundado el gobierno en la magnifica aco-gida que tuvo la excitativa oficial, pues la inscripción arrojó un total de 53 aspirantes, de los cuales fueron 35 varones y 18 señoritas, procedentes de diferentes regiones del estado: 7 del Istmo; 6 de Tlacolula; 3 de Ixtlán; 4 de Tlaxiaco; 2 de Silacayoapan; 1 de Etla; 3 de Ocotlán; 6 de Teotitlán y el resto (21) de esta capital.
…La legislatura del Estado expidió la Ley respectiva, con las siguientes característi-cas: establecimiento de la carrera de cinco años de estudios para Profesor Normalista de Educación Primaria; creación de Cursos Normales de orientación; creación de Escuelas Normales Regionales, con estudios de tres años, para la formación de maestros rurales des-tinados a las masas campesinas e indígenas.

<Consolidándose en pocos años el normalismo oaxaqueño como institución democráti-ca, formadora de maestros revolucionarios, acorde con la época, lo que se legitimaría poste-riormente en el Artículo 3º constitucional de 1934.>

La Zona Escolar Nº 31, antes de la división de 1963.

Tenía como límites y colindancias: al norte con la selva de los Chimalapas y la pobla-ción de Matías Romero; al sur con el Océano Pacífico; al Oeste con las agencias de Boca del Río, Huilotepec y Santa Rosa; y al oriente con el vecino estado de Chiapas…. Con una ex-tensión territorial de 11500 kms. cuadrados… Abarcando 18 municipios… con una pobla-ción de más de 100,000 habitantes de las etnias zapoteca, huave y zoque; desde el sureste, San Mateo del Mar y Paso Lagarto, del distrito de Tehuantepec; por el norte hasta Santa María Chimalapa; por el sur los pueblos Huaves; y por el este, Chahuites y Tapanatepec… Quedando incluidas muchas otras comunidades tales como: Xadani, Juchitán, El Espinal, Ixtaltepec, Ixtepec, Unión Hidalgo, La Venta, Santo Domingo Ingenio, San Miguel, Cofra-día, Niltepec, Zanatepec, Reforma de Pineda, Ixhuatán, San Francisco del Mar, y demás agencias y rancherías aledañas.

Dirección Federal de Educación en el Estado.- OAXACA memoria del movimiento educativo. México, 1965. Págs. 223 – 240 y 307 – 312.

El hombre con casco…

El Profr. Trujillo usaba sarakof, especie de casco más usado por exploradores, cazado-res y hasta para la guerra. Lo usaba porque en el desarrollo de sus labores de supervisión, se internaba en lugares agrestes e inhóspitos: inicialmente en la Sierra Juárez (Villa Alta y Choapam), y toda la Mixteca Alta (Tlaxiaco y Yolomécatl; después, en la selva de los chi-malapas, en la región huave: San Francisco, San Mateo y Santa María del Mar, en los bos-ques del oriente istmeño, y un simple sombrero no le daba la protección necesaria.

Se cuenta que en una ocasión en que debía celebrarse una reunión técnico-pedagógica en la comunidad de Unión Hidalgo, el maestro Germán viajó temprano en el tren. Los maes-tros de la comunidad lo sabían y se prepararon para recibirlo; sólo que el tren pasó antes de lo previsto y cuando llegaron en su busca no lo hallaban. Él se había confundido entre las personas que vendían y compraban comida en los puestos de la estación.
Preguntaron y nadie les daba razón, hasta que se les ocurrió preguntarle a una señora si había visto de casualidad entre los que bajaron del tren a un hombre de fuera, con casco. La mujer se quedó pensándolo y luego les respondió diciendo:
–Vi bajar a varios que no son de aquí y había uno con un sombrero muy raro; pero no vi su pie. No vi si tenía casco.

Germán López Trujillo fue uno de los principales impulsores del desarrollo edu-cativo de la Mixteca y la región del Istmo en la época posrevolucionaria.

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Fuente: Borrador del proyecto del libro “Biniguenda, Pensador Zapoteca”, compilado por Germán y Óscar Gonzalo López Sanmartín, 2009.