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Thu, Jun

“Para Andrés Henestrosa e Hildo Gómez

Castillo, dos firmes columnas de la cultura e intelectualidad juchiteca”.

Xadani es un pueblo de agricultores, humilde, arisco y pícaro con un cariño exacto para la tierra.

Se pesca en las aguas del Istmo de Tehuantepec, cuando el sol de marzo convierte en ríos ilusorios los caminos y en la punta de la brisa flamea la canción de la cigarra, un pez pequeñito llamado en lengua nativa benda gudò apóstol. Mejor que la mojarra, sin plata ni rubí en las escamas, sino desteñido, cadavérico y apagados los ojos, la fantasía y la ternura zapotecas se valieron de él para crear una de sus leyendas sagradas.

Rómulo Jiménez Celaya
Cronista Municipal de Tehuantepec

Un fecha como hoy 22 de marzo pero de 1660, aquí, en la antigua Villa de Guadalcázar Provincia de Tehuantepec, tuvo lugar una de las más importantes rebeliones ocurridas en el Virreinato de la Nueva España: la Rebelión de Tehuantepec.

Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.- Ayer en una espectacular tarde llena de invitados, se llevo a cabo en esta ciudad la presentación del libro “40 poetas del mundo traducidos al zapoteco” por el escritor Juchiteco Víctor Terán.

Hijo de Marcelino Juárez y Brígida García, matrimonio indígena de humilde condición, Benito Juárez quedó huérfano siendo niño y cursó sus primeros estudios en su pueblo natal. Tenía veinte años cuando ingresó en el Instituto de Ciencias de Oaxaca, donde se licenció en derecho. Su preocupación por la realidad social y en particular por la situación de los campesinos lo llevó a adherirse a los ideales liberales que venían difundiéndose por América desde la Revolución Francesa y a participar activamente en la política.