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Thu, Apr

Es una canción del compositor puertorriqueño Pedro Flores que en 1935, la compuso cuando vivía en NY EU, ¡la verdad! Es que por medio de la radio alcanzó una difusión continental; en Juchitán en 1945 ya se oía aquí, algunos paisanos, paisanas ya la tarareaban:

Hace algunos años la profesora Yolanda Antonio me contó que su hija Reina, ella la llevaba a la escuela donde trabajaba cuando la niña apenas tenía 2 meses.

Es el título del libro que terminé de leer ayer, narra la vida que transcurre en una colonia de la CDMX, a fines de los años 40; es decir al terminar el periodo del gobierno que encabezó Cárdenas

Hoy lunes muchos niños despertaron con emoción en su linda inocencia, y hallaron un regalo, un tesoro que durante la noche de este día 6 de enero- 2020-, le trajeron los Tres Reyes Magos,

Doña Fina es viuda, de setenta y cinco años de edad, y vive en Juchitán de dar masajes a campesinos; amas de casa, obreros, comerciantes y vendedoras del mercado; personas que tienen en común denominador de pasar mucho tiempo de pie (en las labores rurales, fabricas, hogares, detrás de un mostrador o en los angostos pasillos o locales de la plaza municipal) y por lo cual al atardecer, al final de la jornada diaria, están fatigadas y mandan llamar a doña Fina, a veces con uno o dos días de antelación, quien es muy popular y solicitada debido a la efectividad de sus sobadas y por su fama de inigualable conversadora.

Esta expresión que me sonó natural, cotidiana y hasta común. Situación ésta no real, porque la palabra entropía no forma parte del lenguaje común. Aunque inició su circulación en 1865, que Rudolph Clausius la propuso, todavía no es usado en lenguaje común.

Tenemos nostalgia del pasado- que en verdad acaba de pasar-; porque vivimos en un océano infinito del tiempo.

Hoy es noche buena, al dar 12 de la noche de hoy inicia Navidad.