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Mon, Aug

En el año 1999, el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) me otorgó una beca para escribir un libro para niños, este libro lo intitulé: Xpacaanda’ Cha’ba’ (El Sueño del Flojo), que fue publicado en el 2000 por Escritores en Lenguas Indígenas, A. C. y la UNESCO. Aparecen en este libro 47 poemas para niños y 6 adivinanzas, que muy poco se dieron a conocer en la región del Istmo porque los editores únicamente me dieron por derechos de autor 100 libros que en Juchitán desaparecieron por arte de la hermandad. Recientemente, la aflicción por lo que está pasando con el zapoteco, su deterioro (la gran cantidad de vocablos en español en el habla zapoteca) y debilitamiento (los padres ya no están enseñando zapoteco a sus hijos), me ha impulsado a escribir otro libro para niños, porque cifro en ellos la esperanza de mantener con vida esta lengua milenaria que nos legaron nuestros padres binnigula’sa’ y binnizá. En este otro libro que les hablo, aparecerán 40 adivinanzas, 10 rondas infantiles, 10 poemas para niños y 5 cuentitos. De este libro que llevará por título: “Laquite, lagu’nda’ - Juguemos, cantemos”, he tomado las 5 adivinanzas y la ronda que les ofrezco como adelanto.

26 de abril, aniversario luctuoso de Heliodoro Charis castro, su muerte pues. Gran hombre en varios sentidos fuera de lo común, aun sin valorar en su real dimensión, menos en estos tiempos turbulentos en todos los sentidos.

La proyección del General inició con la toma de Ocotlán, Jalisco los delahuertistas se encontraban fortalecidos y pertrechados en esa población rodeada y protegida por el río, Adolfo de la Huerta, sonorense también (con eso de que “para que la cuña apriete”), había sufrido ya una derrota en el municipio veracruzano de “La Esperanza”, el grueso delas fuerzas restantes erala ubicada en la zona jaliciense.

Gúlebe dxi bizulú iza bixhiapa ga’ gayuaa, sti beuu si cayaadxa’ guiluxe iza chupa bixhiapa, ca xiiñibe bi’nica’ saa ti gayuaa iza stibe. Apá, gudxi yeche’ ca xiiñibe laabe, chigúnidu saa stilu’, rábidu ruaa lídxinu di’, nahuiini’ ni, qui zugaandani bia’ guirá’ binni guedaganna lii, nga runi rábidu gaca’ saa di’ deche yoo, racá xirooba’ layú nuu, neca caquiiñe’ gusiadu deche yoo ca. 

Allá por los años 1975 a 1980, existió un grupo musical en Zanatepec que se  hizo llamar “LOS PRÍNCIPES”,  era una organización musical descendiente e la Marimba Orquesta de los “Hermanos Ríos” que dirigía magistralmente el maestro Magdaleno Ríos Cabrera de la dinastía de la  familia Ríos, en aquél entonces, este grupo musical, era uno de los primeros en esta Zona Oriente, se disputaba la predilección del público alternando con los MISTHERS de la vecina población San Pedro Tapanatepec que fue el grupo adversario en el buen sentido de la alternancia musical.

(Recuperado -ahora sí- de ciertos males, me puse mi escafandra y me hundí en el mar de papeles que viven en mi casa juchiteca. Comencé a tirar varios kilos de material inflamable cuando me encontré con el textito que sigue, decidí que podría ver la luz púbica, justo ahora que el calor de los alcoholes primaverales inundan el al(r)ma juchiteca. Vale.)

(1) Dos mujeres perecieron en el naufragio. Una robusta, la otra no tanto; ninguna de ellas sabía nadar. Viajaban catorce personas en una lancha cuyo cupo máximo era para ocho, en eso insistió Bitín –el dueño de la pequeña embarcación pesquera- cuando el pastor evangelista Rafael apareció con el grupo allá por los rumbos de Pasu Lina, cerca de Xadani. 

(El texto prólogo de la Revista Cancionero del Sureste, dedicado al músico,  Don Joél  Velásquez)

La música como expresión del arte es sin duda un paradigma que trasciende el tiempo y el espacio. Es una manifestación humana ubicua, necesaria e históricamente espontánea y útil. En  el fondo genéticamente diseñado como la inspiración para estar ligada mientras haya un halo de vida.

TA PIITU NE XPIGUDXI
Bidxela rigola ta Piitu ti hule xquie ra rasi xiiñi’, ti xiiñibe gunaa ca’ru’ guichaganá’, didi de binidxaapa’. Cadxiichibe gundísabe cuaana que lu luuna sti’ xa gunaa ne gucala’dxibe nuguubí be laa, sica ñaca xa xquie tindaa buu caguí, raqueca nuube, cayacahuátibe, cadxiichibe, guluube laa cue’be ne bireebe yegátabe ndaani’ ti guixhe nanda ruaa lídxibe. Cadi nuu dxi ta Piitu, riasa, ribí, ra’ta’, ribí, riguuñe ique, ra’ta’, ribí, cabeza gueeda xiiñi’ zigutoo gueta luguiaa. Casi bi’yabe biuu, nanda cabe laa: