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Fri, Nov

(1) Dos mujeres perecieron en el naufragio. Una robusta, la otra no tanto; ninguna de ellas sabía nadar. Viajaban catorce personas en una lancha cuyo cupo máximo era para ocho, en eso insistió Bitín –el dueño de la pequeña embarcación pesquera- cuando el pastor evangelista Rafael apareció con el grupo allá por los rumbos de Pasu Lina, cerca de Xadani. 

(El texto prólogo de la Revista Cancionero del Sureste, dedicado al músico,  Don Joél  Velásquez)

La música como expresión del arte es sin duda un paradigma que trasciende el tiempo y el espacio. Es una manifestación humana ubicua, necesaria e históricamente espontánea y útil. En  el fondo genéticamente diseñado como la inspiración para estar ligada mientras haya un halo de vida.

TA PIITU NE XPIGUDXI
Bidxela rigola ta Piitu ti hule xquie ra rasi xiiñi’, ti xiiñibe gunaa ca’ru’ guichaganá’, didi de binidxaapa’. Cadxiichibe gundísabe cuaana que lu luuna sti’ xa gunaa ne gucala’dxibe nuguubí be laa, sica ñaca xa xquie tindaa buu caguí, raqueca nuube, cayacahuátibe, cadxiichibe, guluube laa cue’be ne bireebe yegátabe ndaani’ ti guixhe nanda ruaa lídxibe. Cadi nuu dxi ta Piitu, riasa, ribí, ra’ta’, ribí, riguuñe ique, ra’ta’, ribí, cabeza gueeda xiiñi’ zigutoo gueta luguiaa. Casi bi’yabe biuu, nanda cabe laa:

Con base la investigación que realicé en el año de 1974 en la población de Santo Domingo Zanatepec, Oaxaca con la finalidad de conocer profundamente sobre el origen y fundación de la Escuela Primaria Federal “TEÓFILO ERNULT”, recurrí entonces a la sabiduría de los señores más grandes que vivían en la población para requerir de sus conocimientos, ellos fueron: Don Ernesto Ernult (hermano de Don Teófilo), Don Darío Orozco Salvador, Don Rosalino Castro Náfate y Doña Delfina Ernult, también hermana de Don Teófilo, ellos aportaron gran parte de la información sobre el origen y fundación de la escuela de la siguiente manera.

Para Regina Santiago..... Lipe Min era un hombre dicharachero, siempre tenía respuesta para todo tipo de chanzas, con la flor de la sonrisa en la comisura de los labios a toda hora, con el ánimo dispuesto para echarse una cerveza caguama al menor intento de convite y, claro, con la bolsa abierta para corresponder a la invitación. Era compadre de Sebastián, un tipo corpulento que podía embuchacarse diez caguamas al hilo, sin apenas parpadear, con quien se saludaba todas las mañanas cuando iba a comprar las memelas a la vuelta de la esquina. Las mentadas de madre y las risotadas eran el santo y seña de sus saludos matutinos. 

Biyé’ o Xandu’ es la fiesta a los muertos que en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, se realiza en el domicilio de las familias, no en el panteón como sucede en otras culturas, en los días 30 y 31 de octubre. Si la persona muerta es reciente, de un año o dos, pero no menos de seis meses, se le hace su biyé’ o xandu’ yaa (primera celebración del finado) o biropa (segunda celebración), según el caso.