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Fri, Sep

Cuando estás cansado, a veces no obedecemos la señal que nos manda nuestro cerebro y continuamos con lo que estamos haciendo. Si estamos barriendo, se nos puede caer la escoba, si son los trastes que estamos lavando. Se cae el vaso de cristal y se estrella en el piso. Hay que recoger los vidrios rotos. En una ocasión vi a una señora tender ropa. Se veía agotada; que se va rompiendo el tendedero. Y toda la ropa quedó en el piso.

Una novela escrita en 1848 en París, Francia. Autor, Alejandro Dumas – hijo --. El padre, gran escritor francés, autor de nada menos que: Conde de Montecristo; el gran libro, la gran novela. Donde narró la triste historia de aquel joven diestro en el manejo de un barco mercante. Que a su regreso a Marsella, después de un gran viaje, sólo tenía como única ilusión casarse con su bella novia gitana, que lo esperaba apasionada para casarse con él. Sólo que su vida daría un giro fatal, inesperado en ese día Al bajar del barco emocionado, los guardias reales lo esperaban y lo trasladarían de inmediato al reclusorio ubicado en la cima de una gran montaña, parece que de nombre Tief, por una denuncia falsa cargada de envidia. Sólo por ser el más indicado de ocupar el puesto de Capitán que había hecho con él su último viaje como tal y se retiraba por cumplir los años de servicio en la compañía naviera...

El mar tumultuoso, sus olas se elevan durante la tempestad. A veces en ese mundo infinito que es el mar, el barco parece una hoja de laurel; que parece escalar la cresta de la ola, es cuando El Capitán por su experiencia y destreza ordena al Timonel que evite subir la cresta. Es ese instante que se pone a prueba el acero de que está hecha la quilla, es decir el fondo o la base del barco: Su columna vertebral que sólo debe dar muestra de tenacidad y flexibilidad. Pero nunca romperse. Imáginate! Si el barco se partiera en 2. Los astilleros famosos en el mundo se encuentran en: Noruega, Holanda, Alemania, Dinamarca, Japón, China, Gran Bretaña. Son los grandes constructores de barcos y por ende los grandes navegantes.

En la región zapoteca del Istmo de Tehuantepec habitan los muxes, indígenas nacidos hombres que desempeñan con naturalidad roles femeninos. Son el tercer género de México.

En Cantares de mi tierra -- de su autoría --:" En los rincones de mi tierra istmeña...Espinaleña de voces cantarinas; ixtepecana: Tierna y dulce en su querer; ixtaltepecana: La reina de la enramada y la tehuana con su ternura tan virginal. Ranchu Gubiña: Son tus mujeres lindas, vivo preso en sus huipiles guindas y en Cheguigo está mi amor, juchiteca en una flor: Dueña de mi arrullo que engalana mi terruño. Salina Cruz: La Perla de mi tierra, ahí es donde dejé mi alma prendida...San blaseña eres tú mi consentida..."

Hoy 27 de Mayo, de este 2017. Sábado, llevamos una semana de fiesta. Con la Vela Cheguígo iremos tocando fin del conjunto de Velas grandes, de las Fiestas Titulares de Juchitán. Me viene a la memoria al personaje que ha sido para nosotros los istmeños, al trovador del recuerdo, Saúl Martínez. Que acompañado con la banda musical Ada del maestro Joel Velásquez, daban comienzo la Vela, pudiendo ser con el son la Juanita, Martiniana -- con letra de él --, para rematar con el Fandango. Vestido de guayabera con un paliacate rojo ceñido a su cuello.

Estamos de fiesta en Juchitán de Las Flores, iniciamos desde el sábado pasado 20 con La Vela Biaashi-- Ciruelo--. El Martes 23 fue La Gran Regada de Cheguigo: Guiee Cheguí'gu. Las carretas adornadas con ramas d sauce, hojas d plátano en retoño con banderas de Papel de China. Una gran ovación al arranque del desfile. Algo insólito! Un toro blanco venía corriendo sobre la calle Cuauhtémoc, acompañado del movimiento en remolino que hizo la multitud y su grito: ¡ Un toro !...Varios hombres sujetaban al animal con reata. Al llegar al puente vehicular Ché Gómez, lo inducen continuar sobre la misma calle hacia bajo. Ahí terminó su recorrido. Vinieron entonces las carretas adornadas. Sus ruedas pintadas con los nombres de los mayordomos Carlos Shee'me y su esposa. Ver que las carretas van subiendo el puente en fila prolongada y el aire meciendo sus hojas de plátano, sus banderas de colores. Da una gran emoción de pertenecer a nuestra comunidad indígena. De ser juchiteco, en mi caso de ser con mucho orgullo Cheguee'ño.

Desde la Cd. de México no pierdo de vista cómo se propaga el rechazo hacia la innovación del traje de tehuana. Desde los corsé bordados hasta las enaguas impresas, se extiende el dominio de objetos sobre los que juzgamos, y entre las cosas por las que merece la pena luchar está nuestra libertad de expresión. He observado con tristeza también que el ejercicio de la libertad de expresión tiende a validar un tipo de discurso que legitima prácticas excluyentes, como lo es negar la entrada a las fiestas populares a quienes no portan trajes hechos a la manera tradicional, cuyo fundamento es la preservación de la cultura.