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Mon, May

Hoy domingo se cumplen oficialmente 100 años de que se promulgó la última Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, un documento que marcó un antes y un después en la vida institucional y social del país.
Sin embargo, cada página de la Constitución Mexicana tiene un pasado y un motivo, algunas veces antecedido por luchas y batallas entre diversos grupos de la política o la sociedad, cada modificación generó algún cambio o alguna modificación en base a las demandas de cada momento histórico.

Nace un 6 de noviembre de 1953, en Juchitán, Oaxaca, cuna de artistas importantes en todos los ámbitos, de la cultura y del arte. Proviene de una familia amante del arte, sus hermanos son cantautores, sus hermanos danzan. Él mismo, es toda esa gama de disciplinas artísticas. Becado en 1971 por CONACULTA por la realización del Cancionero de Compositores Istmeños, tomo II y su amor a la música más se define cuando en 1972 se integra a la estudiantina del Instituto Tecnológico Regional del Istmo. En 1975, junto con otros jóvenes de su generación fundan la Rondalla Estudiantil de la misma Institución.

Allá por los años cincuenta o sesenta del siglo XX, llegó a la ciudad de Juchitán el Circo Pascualillo. Cuyo dueño y gran parte de sus integrantes eran del estado de Chiapas y de la propia región del Istmo que Pascualillo reclutaba de los pueblos vecinos. Entre los cirqueros hubo tres que eran hermanos y oriundos de Juchitán dos varones y una hermana quien se casó con Pascualillo, el dueño del Circo.

En una escuela privada, nivel jardín de niños-preescolar. La directora del plantel solicitó a los papás de las niñas que terminaron el ciclo escolar las vistieran de traje regional. Felicitaciones a la directora. Esta buena indicación, es positiva, podría extenderse a todos los niveles educativos hasta la de Media Superior y sería más completa sí además los niños y las niñas presentaran un certificado, en el que conste que hablan el idioma Zapoteco, así se refuerza el sentimiento de pertenencia a una región específica, el Istmo, se fortalece la identidad de sus habitantes y se preserva la cultura zapoteca.

Algunos curiosos que entran al Templo de San Vicente Ferrer, en Juchitán, se preguntan por qué razón este recinto alberga a dos santos con igual nombre, cuando lo usual es que cada pueblo conserve y venere a un solo Patrono. Uno es Gola (‘grande’), y el otro Huiini’ (‘chico’). Cada cual con su propia festividad y con nicho respectivo.

Dormia Cosijoeza, rey zapoteca, al amparo de su cobertor tejido con pieles de venado y plumas de garza real, y de súbito, en la gran calma de la noche, oyó el grito lastimero de una niña a la intemperie.