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Thu, Jun

“Y si mañana, a todo esto se lo lleva la chingada” dijo i tata, volteando a ver a su cocina de lodo a donde se le había destinado a pasar el resto de sus días.
--Pues…, Ya estaría de Dios, ¿No, tata?

Las mariposas que hoy vemos, ingrávidas, que se pueden posar en las flores, en la superficie de las aguas y hasta en las trémulas ramas del aire, no son otra cosa que una fracasada imagen de lo que el murciélago fue en otro tiempo: el ave más bella de la creación. Pero siempre fue así: cuando la luz y la sombra echaron a andar, era como ahora lo conocemos y se llamaba biguidibela: biguidi, mariposa, y bela, carne: mariposa en carne, es decir, desnuda.

Las bodas en Tequisistlán conservan parte sustancial de como la practicaban los antecesores. No ha cambiado mucho. Es así. Una vez que los novios desean matrimoniarse, los padres fijan fecha para pedir la “mano”. En este encuentro se acuerda la fecha para el enlace y los familiares de la novia solicitan el “derecho entero”, esto significa: el novio debe dar una res, panes, carros de leña, pollos, mezcal y bebidas para las madrinas de la novia.

¿Por dónde empezó mi corazón a inflar la palabra, a deletrear la aurora? Te escribo arrancándome la lengua, las plumas de estas alas que volaron con tus pupilas.
Cada palabra la pongo en la jaula que hicimos cuando temblabas mariposa azul en cada juego. Cuando nos besó la sal y asomó al balcón de nuestros labios la historia, el cuento de la abuela.

Guenda r'iiní iquee- pensar-; xii kaníi i'kuu- en qué piensas?-. Este acto de pensar se nos da a todos, no importa que seamos sordos, mudo, tullido, ciego; ignorante, culto, analfabeta, huraño, ermitaño; amable, agresivo, cordial, cortés, sociable. No importa condición social: rico, pobre, miserable, generoso, avaro. En raza: blanco, negro, mulato, coprizo, rubio. Sin importar estatura, gordo o flaco...Todos pensamos, a todos nos da la acción de pensar. Ahora el hecho de juzgar si pensamos bien o no! Este hecho nos saca del tema de pensar. Que no es objeto de este comentario. “Pienso luego existo"- decía Descartes-. Y de ahí ergo sum: por lo tanto soy yo. El límite del pensamiento, dónde termina? o inicia? La verdad que al observarme me cacho que no dejo de pensar.

Esta expresión nulifica el espíritu de vida, pareciera que no incluye La Libertad, o con ésta por sí sola no tuviera valor, como un estímulo de vida. Como si nada valiera la pena, en estas circunstancias en las que el país vive. Con los servicios de baja calidad que el gobierno ofrece. Empezando con el bajo y ridículo Salario que los trabajadores perciben en México.