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Wed, Mar

Si hay una persona en Unión Hidalgo que quiera más al río Espíritu Santo es Víctor Fuentes, él ha encabezado festivales como Nudos de Arte por el Río con talleres, presentación de libros, exposiciones, para hacer conciencia sobre su contaminación y voltear los ojos hacia este espacio tan amado por los abuelos.

Mientras arremete contra la planicie costera un norte que ha sacado todas sus fuerzas de quién sabe dónde, banderas solferinas ondean agitadamente por las calles de Santa María Xadani, decenas de ellas mueven rítmicamente su color, y no se trata de la resurrección del partido fundado por Lombardo Toledano, el mismo que hundiera Jorge Cruicksank luego de negociar elecciones hace ya muchos veranos.
No, los pepinos no se han levantado del camposanto político (para los jóvenes: los pepinos son una raza extinguida que vibraba bajo los influjos del Partido Popular Socialista); se trata de robustas mujeres enfundadas en enaguas del color ya enunciado, caminando hacia el mercado, el mercadito que le llaman los lugareños.
Y es una delicia verlas enfrentar al no menos robusto aire de enero. Quienes vienen del norte inclinan el torso hacia atrás para compensar la fuerza del viento; las que llevan sus pasos desde el sur, dejan que el peso de su generoso pecho les gane para de esta forma evitar el empujón del nortazo. Poco a poco, en ringlera, se dejan ver por los cortos pasillos del mercado.

Eduardo Ángel Aguilar, de la FaM de la UNAM, es uno de los triunfadores del primer Concurso de Composición Arturo Márquez para Orquesta de Cámara, que convoca el Conaculta y la SACM

Fue el único de los galadornados que obtuvo decisión unánime por su obra “El Malcomido”, estrenada por la Orquesta del Festival Artístico de Otoño

Roy Luis es un zapoteca de Unión Hidalgo, Oaxaca. Tiene como oficio la música, y su fama corre más allá de la región del Istmo mexicano, por la extraordinaria calidad musical de su orquesta. Su padre, don Ignacio, no se queda atrás en cuanto a popularidad, nada más que es menos extensiva, se limita a su pueblo, y se debe no a la música, sino a su prominente nariz.

Fue un día de primavera en la montaña de Guié Ngola, parte de la sierra atravesada entre la planicie del Istmo de Tehuantepec, se escuchaba a lo lejos el canto de las chirimías, lo cenzontles y los pájaros carpinteros; un caudaloso río recorría las faldas de aquella imponente montaña y una variedad de animales componían la fauna silvestre exuberante y extraordinaria de aquel mágico lugar.

Asi me lo contó Ta`Lipe Deme.- Aquel día como de costumbre, todos los trabajadores se levantaron muy temprano para ir a la faena, el trabajo era por tarea en el corte de algodón en la Selva Lacandona de Chiapas, había que cruzar a un viejo y carcomido puente colgante suspendido sobre un turbulento río para llegar al lugar del trabajo, aquella mañana todo era normal, la camarilla de peones como en “fila india” abordaron al viejo y resentido viaducto con sumo cuidado, un paso en falso, significaba la muerte, todos cruzaron al allende del río, el último infeliz que llegó con un par de minutos de retraso sin medir las consecuencias comenzó a caminar apresuradamente sobre los crujientes maderos con el fin de alcanzar a sus compañeros, desde al otro lado con grande desesperación le gritaban que caminara con mucho cuidado, sin embargo, la desgracia había llegado a su límite, ya lo esperaba, faltando un cuarto del tramo las podridas tablas no soportaron el peso del infeliz trabajador y éste se precipitó sobre las salvajes corrientes de agua que pasaban bajo el puente que en cuestión de segundos lo devoraron, literalmente lo tragó el río.

Amigo, mi gran amigo, estoy aquí sentado detrás de mi escritorio murmurándole a mi corazón con irremediable tristeza, mucha tristeza ¿Por qué perdemos a nuestras amistades?

“Aún no empieza este programa cuando ya tenemos que acabar” dijo con su hablar y pose contundentes en alguna emisión de su programa, Ricardo Garibay; cuando ante la inminencia de la privatización del canal 13 se le recortaba el tiempo de transmisión a menos de media hora.