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Wed, Nov

Presentación: Bixana como debería de escribirse, con “b” y no con “v”, es uno de los asentamientos zapotecas más antiguos de Tehuantepec, la etimología de su nombre no nos ha llevado más allá, sino nos hemos quedado cortos con una pícara concepción, que lejos de ello, es todo lo contrario, por lo que encierra su concepto religioso.

Narra la leyenda que el Dios Rayo llamó a San Mateo para ordenarle que invitara a una mujer que lo esperaba en un paraje de agua tranquila, allá por el Valle de Jalapa por donde ahora está la presa, debía invitarla, pues, a la fiesta de San Mateo del Mar. San Mateo obedeció al Dios Rayo y de inmediato se puso en camino, encontró el paraje después de mucho caminar y allí, vio a la mujer pero ella estaba bañándose y san Mateo quedó admirado de su belleza; se acercó y le dijo comedidamente que la invitaba a la fiesta de San Mateo.

Jueves Santo, tres de abril, salió el padre comisario de Mixtequilla aún antes de que fuese de día, y pasados unos arroyuelos por puentes de madera y andada como media legua, llegó al amanecer a un gran pueblo de los mismos indios y obispado llamado Tehuantepec, donde residen muchos españoles y hay un convento de Santo Domingo; no entró dentro sino pasó de largo por junto a las mismas casas y andadas como dos leguas y no pudiendo ya sufrir el sol, sureño y cansancio, se apeo en el mismo camino y a la sombra de unos árboles descansó como tres cuartos de hora.

Cuando los jóvenes de Juchitán terminaban la primaria, les exigían retratarse para la foto del certificado y les pedían también que se retrataran con saco y corbata, por lo cual todos acudían con el único fotógrafo del pueblo, don Flavio, por casualidad sobrino del director de la escuela.

Tiene también un colorido folklórico este acontecimiento en la familia zapoteca. Sus creencias son tradicionales. Para ellos el alma de cada finado viene de año en año a visitar el hogar donde moró en vida y por esto se afanan en adornar elegantemente sus altares poniéndoles múltiples ofrendas.

Hoy domingo Juchitán amanece con viento ligero y frío; y con ese ruido que traspasa el aire y viene de la Quinta Sección, de la Octava...El ruido ya clásico desde aquel 7 de Septiembre, noche del terremoto : el ruido de la " mano de mono" de La Excavadora" que ya conocemos, que lo tenemos metido en el cerebro. Ya que lo hemos escuchado desde entonces de día y de noche.

Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.- Los vientos de octubre han iniciado, el frio acurruca la conciencia y reflexiona la existencia. Juchitán ya no es el mismo desde el 7 de septiembre. El paisaje ha cambiado diametralmente, aquella ciudad inundada de casas de tejas, callejones y avenidas que por estos días en otros años se preparaba para ofrendar a sus fieles difuntos lo mejor de sí. Hoy esa alegría apenas asoma en los labios de los habitantes de esta ciudad, que en un instante lo perdieron todo, menos la identidad y sus costumbres.