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Chihuitán y la “Danza de los Negros”

Istmo
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Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca (Cortamortaja).- Se acerca la fiesta más grande de este rincón istmeño, una de las ferias más concurridas gracias a la fe de cientos de peregrinos que acuden a visitar al milagroso señor de Chihuitán, como le llaman al Cristo que se venera en esa comunidad cada cuarto viernes de Cuaresma.


Durante los días de fiesta, los pobladores organizan y llevan a cabo una danza ritual conocida como la “Danza de los Negros”.

Personajes masculinos con el rostro cubierto por máscaras de color negro, así como sacos de vestir del mismo color, y quienes forman un círculo dentro del cual se ubica otro personaje masculino con el mismo tipo de atuendo, solo que en color blanco y montando un caballo de palo y en su mano derecha, una espada.
La música que acompaña esta antigua danza, es la flauta de carrizo y el tambor de cuero.

Este grupo de danzantes recorre las calles de la población y visitan las casas en donde danzan y pueden dar uno que otro chicotazo a quien se ponga en su camino.
Uno de los rasgos más peculiares de la danza de los negros, son los versos que son pronunciados mediante sílabas entonadas fuertemente y con ritmo rápido.
Es esta antiquísima danza y la veneración al señor de Chihuitán, los que han dado fama a este tranquilo lugar ubicado cerca de Santiago Laollaga, con quien también comparte esta danza.

Existen pocos datos sobre el significado de la danza de los negros, sin embargo algunos historiadores refieren que su significado es claramente mestiza, donde se muestra a las dos razas mayoritarias, indígenas y blancos europeos, y esto se sabe por la forma en que están dispuestos los danzantes: los negros alrededor del personaje blanco, el cual va montado a caballo mostrando una clara supremacía blanca.

Otros investigadores sostienen que podría significar la lucha del bien contra el mal y que el personaje blanco del centro, es en realidad el apóstol Santiago.
Sin duda, Santo Domingo Chihuitán, posee atractivos no solo en su arquitectura colonial sino por ser uno de los santuarios católicos más visitados de la región y que se constata en la letra del son regional "La Micaela"