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Sun, Jul

Mitología Zapoteca 5

Istmo
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El maestro Andrés Henestrosa en su libro Los hombres que dispersó la danza- editado en 1929-. Año de la campaña vasconcelista, cuando el maestro José Vasconcelos pretendió ser presidente de México.

En esta campaña lo acompañaron jóvenes de gran valor: Mauricio Magdaleno- autor de María Candelaria-, Alejandro Gómez Arias- el joven culto y gran orador de todos los tiempos-, Adolfo López Mateos, Andrés Henestrosa... El maestro Vasconcelos es autor de la frase de la UNAM: Por mi raza hablará el espíritu. Volviendo al tema: Viniguláaza- así lo escribe el maestro Henestrosa en su libro-; que significa hombres que nacieron de las raíces de los árboles. Sólo que él hace también está reflexión: vi - es viento - y gulázáa - que significa chocó entre sí, se dispersó. De modo que: vínigulá záa: el viento que se dispersó. Aunque prefiero la narración que él hace cuando los zapotecas supieron la noticia de la llegada de hombres blancos con armas que escupían fuego, vestido de metal - armadura - y montados en animales que hombre y animal se hacía uno. Y que Moctezuma el emperador de México en vez de atacarlos, hacerles frente; los recibió como dioses. Esta noticia en el Istmo cayó como bandeja de agua fría en el corazón y en el alma. Entonces nuestros antepasados bailaron todo el día, toda la noche. Hasta que el tocador del tambor, de la flauta de carrizo y los cuernos de venado percutidos sobre la caparazón de la gran tortuga, callaron, se cansaron, dejaron de tocar. Fue entonces cuando cada quien se subió a los árboles y se convirtieron en pájaros y otros se sumergieron a las sagradas aguas, de los ríos Atoyac y de Tehuantepec y " los ríos ondularon con ellos hasta convertirlos en peces o en trastos en el fondo del agua, viven hasta hoy y construyen los trastos que las aguas tiran, cuando enfurecida, saltan fuera de su cauce." Los viniguláaza, son hombres que se dispersaron, se separaron cuando acabó la música: vínigundáaza - záa-, es música. Viniguláaza: significa " gente que se dispersó al oír música". Hoy en nuestras fiestas, en las bodas del Istmo, hay un ritual llamado Medio-Xhigah- así lo escribe el maestro Henestrosa-. Consistente en que la pareja que se casa, sentados en el atardecer ya de la fiesta. Se toca un son llamado Medio Xhigah, un son emotivo y melancólico acorde a los ánimos que el mezcal o cerveza ha incitado. Y es cuando la pareja de novios sentados en el centro del salón, con dos canastos llenos de pequeñas ollas o trastos de barro, donde las parejas concurrentes a la fiesta, acuden con un óbalo, dinero consistente del tamaño de sus afectos- Mediu- se llamó así los seis centavos en la época virreinal y xiiga, jícara-. Los depositan en los jicapextles que los novios tienen consigo, y se les entrega a cada quien un trasto por ello, así cada quien lleva para danzar con él. Al finalizar la música, el son: todos rompen sus trastos chocándolos entre sí o azotándolo al piso. Es así que una vida pasada termina y se inicia otra. Es el fin de la fiesta, y la cooperación económica que se hizo es el cimiento de la casa de la nueva pareja. Una vida pasada termina e inicia una nueva, claro! Con nostalgia y melancolía por el fin y el comienzo de una nueva vida. Gracias mis amigos. Buen día.