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Sat, Oct

Los sueños que tuvo Juchitán(Segunda parte)

Istmo
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A pesar de la velocidad con que pasaron los días del año 14 y los once meses del 15, y con los dolores intensos que siente por los golpes del desorden, de la anarquía y el total abandono; en los primeros días del último del año, la tristeza cubrió su alma de pueblo heroico, cuando se vio en el espejo de las esperanzas del progreso, que lo soñó la primera vez quedó en eso, en puro sueño, y lo peor de todo, es el imperio de la maldad en sus calles. También encontró una imagen de pena y vergüenza en la que se reflejan los espacios de los parques y demás áreas invadidas por mercaderes en un oceánico desorden. Entre el dolor, la pena y la vergüenza, tuvo la fuerza suficiente para pensar que vale de pena seguir soñando, porque su firmeza de pensamiento está sustentada en lo que alguien dejó de herencia al dejar dicho que: “un pueblo con grandes ideales, puede tener a través del tiempo, a hombres idealistas, quienes deberán mantener en sus mentes de que un idealista es aquel que podrá hacer posible lo que aparentemente es imposible”.

Aunque se afirme que los pueblos no lloran por sus desgracias, esa noche, por cierto noche buena, Juchitán derramó las de San Pedro, y con los invernales vientos fríos que doblaban las ramas de cuantos árboles adornaban el paisaje natural de sus calles, cerró los ojos y se puso a soñar: las primeras imágenes que se presentaron en sus sueños, fueron los incontables puestos ambulantes de flores, garnachas, ropas, lentes, fayucas de toda índole, grabadores de tatuajes, aseadores de calzados, taquerías, en fin miles de mercancías más. En la siguiente fase de su sueño, observó con alegría que las calles del centro histórico, estaban limpias y sin ningún puesto ambulante; todo está en orden, tales condiciones arrancaban sonrisas y aplausos entre los propios y visitantes que disfrutaban de la tranquilidad, limpieza e incomparable imagen agradable, su imagen como un nuevo Juchitán.

Tal acontecimiento milagroso, le generó inquietud por saber que destino se les dio a tantos ambulantes originarios y provenientes de otros estados y también de otros países; sobre todo, de Centro América. La enorme curiosidad lo condujo primeramente a la intersección de las calles 2 de Abril y Benito Juárez, la desaparición de los puestos ambulantes dio plena visibilidad el lugar y se dejó ver un flamante y moderno edificio de tres niveles, donde durante décadas fue la gran tienda y casa de la familia Valledor Álvarez, uno de los primeros y prósperos comerciantes de origen español que llegaron y que con mucho esfuerzo y trabajo digno, entregaron sus corazones a Juchitán.

A pesar de ser un sueño, Juchitán experimento una profunda alegría, al contemplar aquel edificio que albergaba ordenadamente a decenas vendedores ambulantes de diferentes ramos comerciales. Pero aún con la capacidad de ese edificio, no era posible que cubriera las enormes necesidades; entonces siguió caminando, hasta llegar a la calle de Belisario Domínguez, a unos cuantos metros de lo que fue parque revolución , ahora llamado “Parque Charis”, el cual por cierto, las autoridades municipales habían convertido en un verdadero mercadito de fayucas y otras cositas; un espacio con dimensiones considerables propiedad del C.P. Margarito Guerra y Familia y en el lugar que fue la casa de Don Herón N. Ríos y que posteriormente se ocupaba para actividades del DIF, municipal, se transformaron en dos edificios de tres niveles, en los que de manera ordenada ocupaban los restantes vendedores ambulantes.

¿Pero y la oficina del DIF. Municipal que fue de ella?, en ese momento de sueño alegre y feliz, Juchitán escuchó que alguien dijo, que la oficina y espacios para las actividades de dicha dependencia, se trasladaron a un nuevo edificio construido precisamente para cubrir tales funciones en lugar que ocupara la casa del profesor Conrado Pineda ( Che Conra), allá por donde se ubica el Foro Ecológico Juchiteco. Juchitán se preguntó en su sueño, el por qué los lugares mencionados fueron los escogido para resolver gran parte del ambulantaje, y no tardó en encontrar la respuesta a su propio cuestionamiento. Pues resulta que fueron seleccionados porque, son prácticamente los únicos espacios disponibles y en proceso de oferta, y dadas sus ubicaciones céntricas.

Ni los cantos de los gallos y las frías caricias del aire de esa madrugada decembrina alejaron a Juchitán de su feliz sueño. Antes de que el crepúsculo navideño se asomara por el oriente, en la fase de su sueño, vio a Saúl Vicente, rendir su último informe como presidente municipal, todos los presentes y los ausentes que lo escuchaban vía radios emisoras comunitarias, sonreían y aplaudían cuando el presidente mencionó la construcción y correcto funcionamiento de los nuevos mercados del centro y de los mercados zonales, de la séptima, octava y novena secciones. Con cuanta alegría y felicidad recibirían el año 2016, los habitantes de Juchitán por las buenas nuevas que llegaron a resolver una parte de sus grandes y graves problemas.

Los hermanos malosos que son los causantes de las desgracias de Juchitán, persisten en continuar con sus ambiciones desmedidas de poder y de dinero, pero ahora ya se les unieron otros más. Esto no formó parte del sueño de Juchitán, pero cuando despertó allí estaban.