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Sat, Oct

La Canción “Guiée Cheguigu”, inmortal; su autor olvidado.

Istmo
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Se llamaba Pedro Cabrera ( Pedru Basha ); de niño nunca conoció la escuela y, lógicamente tampoco las letras del abecedario; de su padre, heredó la inteligencia y la creatividad para componer bonitas canciones en su lengua materna. Obligado por la pobreza, la mayor parte de su infancia se la pasó elaborando cintas y sopladores de palma, bajo la dirección de su padre, el Genial Compositor; Manuel Reyes Cabrera ( Tá Rey Basha ).

En esa tarde del 22 de mayo, las calles del Barrio Cheguigo; estaban mojadas a pesar del intenso calor, debido a la lluvia que cayó en la madrugada: En la casa de los mayordomos, la fresca enramada elaborada con verdes carrizos se veía impresionante con los adornos de papel china en forma de banderitas de múltiples colores. Los racimos de flor de coyol expedían su profundo aroma, que los invitados y demás vecinos disfrutaban con alegría. A las afueras, las carretas adornadas con plantas de plátano y banderitas, se agitaban por los constantes movimientos de los bueyes, como queriendo ya iniciar el paseo por las calles del Barrio Cheguigo; las grandes ruedas de las carretas de los campesinos invitados, estaban pintadas con cal, en las que sobresalían las letras escritas con tinta natural de añil, anunciando los nombres de los mayordomos de las festividades en honor al Patrón San Vicente Ferrer.

El torito bravo que encabezará el convite de flores, estaba amarrado en un horcón sembrado es profesamente para la ocasión.

Antes de atravesar el puente peatonal con dirección a Cheguigo, Pedro Cabrera ( Pedru Basha ) disfrutaba de su segundo cuarto de mezcal en la cantina de la Tïa Tiana. El ruido de los cohetones se oía con más frecuencia, anunciando el pronto inicio del recorrido de las carretas, y demás participantes. El viejo reloj del palacio municipal anunció la hora con cinco campanazos. Pedro se levantó de la banqueta, y se dirigió al puente, los bullicios se escuchaban ya muy cerca de la calle Moctezuma, a dos cuadras de casa de Pedru Basha; la intensión de este genial compositor, es llegar a su casa, dado que ya estaba un poco tomado. Pedro, como todo genio, fue un bohemio, le gustaba mucho el mezcal. Al llegar a la esquina de las calles de Moctezuma y Saúl Martínez, se detuvo de pronto para presenciar el paso de las carretas adornadas; pero antes, ya había visto pasar el torito bravo, controlado por cuatro vaqueros y seguido por infinidad de niños;… algunos jóvenes y unos cuantos adultos; todo era alegría y gritos de júbilo, cuando el toro embestía a uno que otro audaz que le salía al paso. No era la primera vez que Pedro Cabrera presenciaba algo así; pero en esa ocasión, le pareció un evento formidable, por lo que le puso atención especial, y su mente se llenó de inspiración, creando en ese momento una canción que describe con singular perfección todo lo que aconteció en esa fiesta.

Del tiempo en que Pedro, se inspiró y creó mentalmente la canción Guiée Cheguigu, ya pasaron muchos años, digo mentalmente, porque él no pudo haber escrito la canción porque no sabía escribir. Pedro al Igual que su padre Manuel Reyes Cabrera ( Rey Basha ), por lo general compusieron sus canciones después de consumir algunas copas de mezcal, lo grandioso y admirable de ellos, es que al otro día se acordaban las melodías, cantándolas pausadamente, mientras un trío acondicionaba con música de sus guitarras las canciones compuestas. En esos mismos instantes, sus amigos del trío, escribían en un viejo cuaderno las letras de las melodías, para integrarlas en sus repertorios, haciendo posible mantener vigente las canciones a través del tiempo; algunas tal vez, desaparecieron con el paso de los años.

La canción Guiée Cheguigu, se cantaba muy poco, cuando todavía vivía Pedro, El Contador Felipe Toledo Matus, por cierto muy amigo y vecino, tanto de Pedro como de Manuel Reyes Cabrera, tuvo la brillante idea de incluir en uno de sus discos grabados, la melodía, de esa manera, mucha gente escuchó y conoció la existencia de la canción, en poco tiempo, las bandas de música la incluyeron en sus repertorios, El cantante Mario López, en una de brillantes grabaciones, también contempló Guiée Cheguigu, con un ritmo alegre y pegajoso, como para escuchar y bailar.

Es estos días, la canción Guiée Cheguigu, se ha vuelto una canción inmortal, lo mismo se escucha en bodas, como en quince años, en misas de muertos, en sepelios; ahora hasta en la guelaguetza. Pedro Cabrera, ya no disfrutó del éxito de su creación. Después de vender su carretón y su caballo, que utilizaba como transporte de carga, para ganarse unos cuantos pesos, se volvió pepenador en el basurero que equivocadamente hicieron en la laguna biahui do. Deprimido y angustiado por su condición de muy pobre, decidió terminar su valiosa existencia en el alcohol, la popular y famosa melodía, no fue la única que compuso este admirable hombre, compuso muchas y muy bonitas y ocurrentes canciones, todas en zapoteco por supuesto.

De su grandiosa creación musical, muchos la disfrutan, hasta en otras partes de la república, pero de Pedro Cabrera ( Pedru Basha ) nadie se acuerda ni lo recuerda, quien sabe si alguien sepa donde está enterrado, y si alguna persona bondadosa por casualidad le regale aunque sea unas ramas de cordoncillo ( guiée daana ). Guiée Cheguigu, ya es una canción inmortal; su creador está olvidado. Es importante que los interpretes de tan agradable canción, se dignen en hacerle un merecido homenaje a este gran compositor, primeramente, y desde luego localizar donde están sus restos en el panteón Miércoles Santo.