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Fri, Apr

Documentos sobre la revuelta en Tehuantepec en 1880

Istmo
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DOCUMENTO

Durante mucho tiempo se consideró al porfiriato como un largo periodo de paz, fuera ésta obtenida por coerción o por consenso; sin embargo, estudios recientes y nuevos documentos cuestionan esta aseveración.

Así observamos que, en el Istmo de Tehuantepec, entre el 8 y 11 de julio de 1880, el coronel Miguel Petriz inicia una rebelión armada debido a la imposición del jefe político en Tehuantepec. En esta ocasión los rebeldes comunican que los distritos de Juchitán y Tehuantepec se pronunciaban contra los poderes del estado y su cabeza visible, el gobernador Francisco Meixueiro.

Ante la revuelta istmeña, Porfirio Díaz actúa con prontitud y nombra a Manuel Santibáñez para restablecer el orden en el Istmo a donde llega el 4 de agosto, ahí inicia la pacificación; por una parte, ofrece amnistía y, por otra, persigue a los rebeldes sin dar cuartel. Rápidamente la situación es controlada, los levantados se entregan y son desarmados. Mientras tanto Petriz se esconde en los bosques de la región en donde no puede ser capturado, aunque más tarde pide perdón a don Porfirio.

La pacificación sería temporal pues unos meses después se daría una nueva movilización, ahora el dirigente principal era Ignacio Nicolás, conocido como Mexu Chele, quien había participado en la asonada de Petriz.

La revuelta duraría, con altas y bajas, hasta 1882, entre las causas que lo originaron aparecieron cuestiones económicas como la grabación de impuestos, y políticas relacionadas con elecciones democráticas y autonomía regional. También se observa en este movimiento, las pugnas por el poder entre dos grupos locales, que más tarde devendrían en rojos y verdes, y la vinculación del primero al centro oaxaqueño.

Los documentos presentados a continuación, localizados en el archivo personal de Porfirio Díaz (CPD), dan cuenta de esta rebelión.
Héctor L. Zarauz López.

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Tehuantepec, Julio de 1880.
Huajuapan.
Sr. Gral. Don Ynacio Márquez
Muy señor Nuestro.

Hoy se han pronunciado este distrito y el de Juchitán contra los poderes del Estado, porque ya no era posible seguir bajo una situación humillante que, para deshonra de nuestro Estado, nos han creado los hombres de la Sierra, que han respetado los fueros de la sociedad, sino que ávidos de riqueza se apoderaron del tesoro público y con él, han estado especulando impíamente, de que resulta que son dueños de innumerables fincas, minas y demás intereses que ostentan con inaudito descaro.

Nosotros que como Ud. hemos prestado nuestra eficaz cooperación a la última revolución hasta hacerla triunfar: nosotros que hemos sido testigos de los sacrificios hechos por el pueblo por la esperanza de tener mejorada su condición de salir de statu quo en que se hallaba a consecuencia de tantas gabelas, de ver un mejoramiento bajo todos los aspectos en armonía con el goce completo de sus garantías, que hoy más que nunca han sido torcidas por ruines pasiones e intereses mezquinos; nosotros, en fin, que hemos palpado todas las inconveniencias, todos los desórdenes, todos los robos que tienen al erario en asombrosa bancarrota, deberíamos ser los primeros en levantar nuestra robusta voz en demanda del remedio de males de tanta trascendencia.

Siendo Ud. uno de nuestros compañeros y fiados en su acendrado patriotismo, le adjuntamos un ejemplar del Plan para que se sirva publicarlos después de darle la debida aceptación: entendido de que el objeto es cambiar el personal de la administración local, para que el estado sin el coro de la Sierra, pueda dar al Gral. Díaz su ayuda competente y eficaz por conducto de Ud. como jefe superior de las armas.

En espera de su absoluta deferencia nos suscribimos sus afectuosos amigos y compañeros.
Coronel Miguel Petriz
Comandante Ygnacio Nicolás
Capitán Doroteo Ramos.
CPD L.5C-6D.2730

En el pueblo de (espacio blanco) a los tantos días del mes de (espacio en blanco) mil ochocientos ochenta, reunidos los que suscriben, con el objeto de deliberar acerca de los medios que hayan adoptarse para restablecer en el estado la estricta observancia de la Constitución y las Leyes de Reforma y para hacer efectiva las garantías que aquella otorga, las cuales no han merecido el menor respeto, como lo justifica el hecho escandaloso que tuvo lugar el 11 del corriente, en que con descaro inaudito se hizo presión a los comicios para la elección de determinados favoritos del ejecutivo del estado, y considerando
1. Que estimo correspondiente a la confianza del pueblo, porque lejos de favorecerlo, hace gravitar sobre él onerosísimas exacciones que lo tiene en deplorable ruina, mientras que, con sus hermanos, dueños del tesoro público se han hecho con este poderoso recurso, de cuantiosas fincas y minas detentadas con injuria de la miseria pública, llevando el primero en lujo de ambición el cinismo de especular con las miles de fanegas de maíz tomadas con responsabilidad del exhausto erario, de las hinchadas trojes de los hacendados, para su reventa a precios exorbitantes en circunstancias muy remotas de positiva carestía que el poder legislativo es compuesto de traidores, refractarios y serviles que en vez de llevar su cometido con la delicadeza debida, sacrifican su dignidad de independencia por una despreciable migaja, de que resulta que no tiene voluntad propia y son considerados como humildes agentes del que manda; que el poder judicial que en otra época ha sido la honra del estado, está hoy depositado en personas, acostumbradas al agiotismo, ponen la justicia en el mercado público y al mejor postor, haciendo de ella el más vergonzoso tráfico,
2. que la banca rota del erario, procedente de esas y otras especulaciones indecorosas resulta que la instrucción pública se halla lamentablemente desatendida; que no están satisfechos los rebajados sueldos de los empleados de donde provienen tanta venalidad y tantos fraudes, ni menos es socorrida con puntualidad la diminuta guarnición de aquella capital, cuyas plazas se suplantan escandalosamente mes a mes para cubrir las solemnidades de las revistas; y
3. que por todo esto es capaz, el orden, la moralidad y el progreso son incompatibles con un gobierno sin programa, sin moral, y sin principios, que solo es guiado por su rastrera conveniencia personal; que todo lo absorbe y concentra en su familia para cuyo bien exclusivo se impuso contra la voluntad del pueblo oaxaqueño: que entregados a su bien público y a la más descarada prostitución, descuida su celo por el bien público fácilmente por sus compromisos y autoriza atentados en el sagrado del hogar doméstico, como sucedió en Oajaca la noche del 27 de enero del año pasado, con cuyo atentado la Constitución fue hecha girones, por todo su fin, hemos acordado y resulto defender a el siguiente.

PLAN

1. – Se desconoce a los poderes del Estado por haber desmerecido la confianza del pueblo.
2. – Todos los que desde enero de 1876 a la fecha han manejado fondos públicos sin justificar su inversión conforme a las Leyes serán calificados por ladrones y como tales serán juzgados por sus respectivos jueces, quienes para hacérseles efectiva la responsabilidad civil, asegurarán los bienes de éstos.
3. –El exgobernador del estado, Francisco Meijueiro responderá con sus propios bienes por la complicidad que le justificare haber tenido en la bancarrota del erario.
4. -Quedan abolidas las contribuciones directas, y la del medio real, debiendo establecerse éstas por acuerdo especial de los municipios.
5. –Se suprimirán las alcabalas tan luego como quede establecido el plan de hacienda.
6. –Se pedirá por los medios legales al Gobierno General la derogación de la ley el timbre y en remplazo por la de papel sellado.
7. –El jefe de las fuerzas luego que ocupe la capital del estado, y sea reconocido por todos los distritos, convocará al pueblo para la reorganización de los poderes.
8. –Y ultimo; siendo este movimiento de carácter puramente local y no afectando en nada al Gobierno General a quienes reconoce, y se mandará una copia de esta Plan al C. Presidente de la República para su inteligencia, sin prejuicio de hacerlo circular a todos los distritos para que los secunden.
Están todas las firmas
Se proclama en Tehuantepec el 9 de corriente mes.
CPD L.5C.6D.2731

*Tomado de la Revista “Guchachi Reza”, Número 40 julio-agosto 1993.