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Thu, Aug

Las actividades lúdicas, los juegos infantiles, allá por los años 50 y 60 del siglo XX todavía se improvisaban y todo era acorde a la condición social y económica del niño y el adolescente espinaleño, que en la generalidad, su signo de vida fue siempre la pobreza, aunque comida no faltaba pues el campo lo daba.

Juchitán, corazón del Istmo, tierra exótica de incomprensible belleza, arrullada de leyendas. Dani Guiaati, Xadani, Guiengola, etc., y aparece a la luz una leyenda que se haya ya en el olvido y en la que doy a conocer: BEEU NAYANI, que traducido significa Luna Brillante que vivió en una época anterior a los bini gulasag.

Hay gente que me pregunta: ¿Oye Macario, por qué escribes poemas tan sonoros? Es que, imagínate, les digo, mi madre se llama Epifanía, entonces, no puedo escribir poemas no sonoros. ¿Y cómo crees que se llama mi padre? Genaro. Oye qué sonoridad: E-pi-fa-ní-a. Gena-ro. Ellos me dieron la musicalidad de los malos poemas que he estado perpetrando en mi vida.

Rosendo Pineda**

Alfonso de María y Campos

Rosendo Pineda, llegó a vivir desahogadamente y en ocasiones, hasta con comodidades, pero no dejó herencia de importancia a sus descendientes al morir en la vida clandestina a lo que lo orilló la persecución carrancista.

Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca (Cortamortaja). -Desde tiempos prehispánicos, los zapotecas de la región del Istmo, llevan a cabo ceremonias nocturnas, quizá por la adoración que le rendían a la luna como una de sus máximas deidades.