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Sat, Feb

De jovencito mi tío Miguel Martínez trabajo en algunos ranchos ganaderos, ayudando en la ordena y otros menesteres, me platico que una mañana acababan de ordeñar en el rancho de Táa Petu Máacu, abrieron el corral para soltar a las vacas, sigilosamente se presentaron unos 14 hombres a pie, saludaron a Táa Petu y a sus hijos Táa Lope y Táa Franco, los hombres mayores que estaban presente en ese momento; las señoras inmediatamente se pusieron a preparar la comida (cayúunica’a guenda róo) y las jovencitas se escondieron (bicáachi luu cáa) después de comer descansaron (bísii láadxi cáa) un rato luego se bañaron, (gúuze cáa) siempre dejando dos hombres de guardia, uno se subía a un árbol desde donde se podía apreciar a lo lejos cualquier indicio de presencia del enemigo, y el otro daba vueltas al corral.

Según algunos autores, Guie’ xhu’ba’ quiere decir, “flor de maíz”, y que en Nahoa se le llamó iskishóchitl como “digna de adornar los jardines del Rey Don Felipe II” y que los aztecas lo nombraron isquishóchitl, que en la sinonimia se dice esquishochil que quiere decir: “flor como roseta de maíz” de ixquitl, “roseta de maíz” o “maíz tostado o reventado” y shochitl “flor”.

Hca. Cd. de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.- El sincretismo religioso más importante entre los zapotecas, una dualidad que se conjugó desde la llegada de los españoles y que en nuestros días, algunos habitan­tes de Juchitán luchan por mantenerla, esencia misma del resultado de una colonización que se adaptó a las creencias religiosas de ese mundo fantástico de los zapotecas, para introducir su nuevo con­cepto.

Arquitecto de profesión, compositor por convicción, Ángel Toledo Matus nació el 22 de octubre del año 1953 en la Octava Sección de la ciudad de Juchitán, Oaxaca, y durante gran parte de su juventud, se dedicó a la composición mientras realizaba sus estudios.

A pesar de la velocidad con que pasaron los días del año 14 y los once meses del 15, y con los dolores intensos que siente por los golpes del desorden, de la anarquía y el total abandono; en los primeros días del último del año, la tristeza cubrió su alma de pueblo heroico, cuando se vio en el espejo de las esperanzas del progreso, que lo soñó la primera vez quedó en eso, en puro sueño, y lo peor de todo, es el imperio de la maldad en sus calles. También encontró una imagen de pena y vergüenza en la que se reflejan los espacios de los parques y demás áreas invadidas por mercaderes en un oceánico desorden. Entre el dolor, la pena y la vergüenza, tuvo la fuerza suficiente para pensar que vale de pena seguir soñando, porque su firmeza de pensamiento está sustentada en lo que alguien dejó de herencia al dejar dicho que: “un pueblo con grandes ideales, puede tener a través del tiempo, a hombres idealistas, quienes deberán mantener en sus mentes de que un idealista es aquel que podrá hacer posible lo que aparentemente es imposible”.

Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.- Gonzalo Pineda de la Cruz fue uno de los más constantes creadores de la música istmeña, dentro de su repertorio existen canciones que aún siguen sonando en nuestros tiempos, como piezas clásicas del son tradicional del istmo.