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Sun, Nov

No hay otro Istmo que el de Tehuantepec, nuestro Istmo que al oír su nombre imaginamos palmeras, mangales, chicozapotales...Y por qué no decirlo el sonido armonioso de la marimba y la letra: “Trópico cálido y bello Istmo de Tehuantepec, música de una marimba que llora y canta con voz de mujer...” Tehuantepec es una palabra de origen náhuatl: tecoani - tigre-, tepétl, cerro. Es decir, Cerro del tigre.

 

Juchitán, Xochitlan, 'lugar de flores'. Así era conocida esta población istmeña por los tenochcas. Quizás para recordar que en este sitio existía en abundancia un árbol excepcional, el Guie'xhuuba' o 'Jazmín del Istmo'. Los zapotecas antiguos, en cambio, le decían Ñeguiigu', es decir 'Pie del río', que no es lo mismo que 'Al pie del río'. Lo primero parte de la concepción del río como un ser vivo, con 'cabeza', 'espalda' o 'pies'; lo segundo remite principalmente a su playa.

Dijera en su poema El zapoteco, Gabriel López Chiñas: “lengua que me da la vida, lengua que morirá el día que muera el sol”. R'inié didchazaa- hablo zapoteco -; quien habla zapoteco es un ser inteligente, pareciera que el idioma en sí mismo guarda esa inteligencia con que le dieron origen sus antepasados indígenas al formarlo dejaron en ella la luz de la inteligencia en sus enlaces lingüístico que dota a sus hablantes. Guenda biá'ni es inteligencia en zapoteco.

La palabra y la memoria son la base de la identidad de cualquier cultura. En México existen 68 lenguas originarias y 364 variantes distintas. El diidxazá o zapoteco es una de las ramas que conforma este árbol lingüístico. La lucha contra el desplazamiento de la palabra y la memoria diidxazá hacen eco en la voz y en los versos de Irma Pineda.

En 1907 después de que el puerto de Salina Cruz fue inaugurado por el presidente de la república general Porfirio Díaz el 23 de enero de ese año, la ciudad se había convertido en la más importante de todo el Istmo de Tehuantepec. Después de haber sido una pequeña población de pescadores, ya era una ciudad y contaba con autoridades municipales cuyas actividades aumentaban al ritmo que el número de sus habitantes desde el año de 1900 cuando iniciaron las obras portuarias. La población, estaba formada por personas de todo el Istmo, de otros estados de la república e incluso un gran número de extranjeros se establecieron aquí y para vivir, ocupaban terrenos de la nueva ciudad.