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Thu, Sep

El idioma zapoteco es muy rico. En esta lengua se han hecho cantos y se han declamado bellos poemas. Didxazá, (‘idioma de la gente za’ / ‘lengua de las nubes’), hablaban los constructores de Monte Albán (Dani Beedxe’ – ‘Cerro del Jaguar’) y Mitla, de Dainzú y Yagul; los hombres y mujeres que edificaron Guiengola.

Ignacio Nicolás, conocido en la historia de Juchitán con el apodo de Chéle (valiente), fué tan celebre como Melendre y Binu Gááda; pero más audaz (también se le decía Méxhu Chéle, porque en zapoteco Méxhu es güero o rubio y Chéle mismo parece significar rubio).

Algo para recordar: las cerca de cien mujeres cargando flores multicolores, acaso con menor luminosidad y colorido que los cerca de cien trajes espléndidos que ellas portan, garbosa y felizmente. Cuenta la leyenda que si vas a una vela, y observas detenidamente a las juchitecas asistentes, podrás darte cuenta de que ni uno sólo se repite.

Salina Cruz, Oaxaca (Cortmortaja).- En la búsqueda de nuevos talentos quienes han puesto en alto el nombre de Salina Cruz a través de sus trabajos se llevó a cabo la exposición pictórica “Los Frutos del Psique”.

(1853-Consagración del Istmo de Tehuantepec en Territorio Federal-1855)

Al zapotequizarse el apellido de José Gregorio Meléndez, éste se conoció en nuestra historia local con el célebre nombre de Melendre.