26
Sat, Sep

En la casa del mayordomo se reúne toda clase de público. Todos llevan sus pequeñas aportaciones y reciben un exquisito y sabroso buppu (espuma), una bebida que se hace con flores secas de guiexhuuba, caco, panela, otros ingredientes y atole blanco. Se sirve en un a jícara nueva de morro. La historia cuenta que Moctezuma II hacía de ella su bebida predilecta.

Iba un día –dice don Sabino– con mi carreta a recoger leña al campo. Iba sin preocupación alguna. Llegué a la milpa y empecé a rajar troncos y a recoger lo que un día antes había cortado.

Después de la estación de lluvias, por el mes de octubre, es la época del papalote en el Istmo.

Cerca de espinal existe un terreno que se conoce con el nombre de zopiloapan, perteneciente a algunas familias de este pueblo y de Ixtaltepec, dentro de su perímetro había desde los tiempos más remotos muchas estancias y haciendas de ganado bovino caballar mular y cabrío que alcanzaron una prosperidad admirable hasta el primer tercio del siglo pasado. La fama de sus caballos por la destreza de sus movimientos y la velocidad de sus carreras se extendió por toda la región la braveza de sus toros exhibidos en las fiestas titulares del rumbo atraía a los pueblos vecinos jubilosamente.

Según algunos autores, Guie’ xhu’ba’ quiere decir, “flor de maíz”, y que en Nahoa se le llamó iskishóchitl como “digna de adornar los jardines del Rey Don Felipe II” y que los aztecas lo nombraron isquishóchitl, que en la sinonimia se dice esquishochil que quiere decir: “flor como roseta de maíz” de ixquitl, “roseta de maíz” o “maíz tostado o reventado” y shochitl “flor”.

Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca (Cortamortaja).- Se acerca la fiesta más grande de este rincón istmeño, una de las ferias más concurridas gracias a la fe de cientos de peregrinos que acuden a visitar al milagroso señor de Chihuitán, como le llaman al Cristo que se venera en esa comunidad cada cuarto viernes de Cuaresma.

Una mañana que pasé por el callejón - éste que conecta la calle Abasolo pasando el vado del río -.Luego el callejón Pipi. Vi unos señores con motosierra cortando los brazos gigantes de la Ceiba centenaria. Quién sabe, Hace cuántos años llevó este árbol crecer al final del patio de la familia que ahí vive. Sí, en el punto que colinda el patio y la barda del callejón. Muchas generaciones sin duda pasaron debajo de los poderosos ramajes de este gran árbol, que ahora con el calor intenso que hemos vivido. Sin duda fue un oasis para quien se paró y descansó un rato bajo su refrescante sombra. Hoy derribado hasta al ras del suelo sin piedad. Con autorización seguramente de la autoridad.