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Mon, Aug

En esos tiempos, la práctica de los valores entre los habitantes de la comunidad, era la base fundamental para la convivencia fraternal y respetuosa en ambientes familiares y vecinales. En el barrio de Saltillo, conocido también como cheguigugueete o novena sección,una fiesta de bodas significaba un acontecimiento que llenaba de alegría hasta en los corazones de los vecinos de los contrayentes.

Después de 150 años de distancia; como ha sido la rutina diaria, ese día se asomaron para contemplar desde las alturas celestiales el estado que guarda aquel pueblito, que con sus liderazgos se cubrió de gloria al derrotar a los güeritos de la famosa cola napoleónica.Al paso de los tiempos, ellos presenciaron la transformación lógica de aquel espacio de jacales y pequeñas casas de adobe, en una ciudad, cuya actual fama, es digna para un escenario de película de suspenso y terror. También observaron los sorprendentes cambios en sus habitantes; de aquellos hombres y mujeres valientes defensores de la libertad y soberanía de su patria grande y chica, solo quedan simples fotografías carcomidas por los polvos de los miles dedías pasados.

Se llamaba Pedro Cabrera ( Pedru Basha ); de niño nunca conoció la escuela y, lógicamente tampoco las letras del abecedario; de su padre, heredó la inteligencia y la creatividad para componer bonitas canciones en su lengua materna. Obligado por la pobreza, la mayor parte de su infancia se la pasó elaborando cintas y sopladores de palma, bajo la dirección de su padre, el Genial Compositor; Manuel Reyes Cabrera ( Tá Rey Basha ).

De jovencito mi tío Miguel Martínez trabajo en algunos ranchos ganaderos, ayudando en la ordena y otros menesteres, me platico que una mañana acababan de ordeñar en el rancho de Táa Petu Máacu, abrieron el corral para soltar a las vacas, sigilosamente se presentaron unos 14 hombres a pie, saludaron a Táa Petu y a sus hijos Táa Lope y Táa Franco, los hombres mayores que estaban presente en ese momento; las señoras inmediatamente se pusieron a preparar la comida (cayúunica’a guenda róo) y las jovencitas se escondieron (bicáachi luu cáa) después de comer descansaron (bísii láadxi cáa) un rato luego se bañaron, (gúuze cáa) siempre dejando dos hombres de guardia, uno se subía a un árbol desde donde se podía apreciar a lo lejos cualquier indicio de presencia del enemigo, y el otro daba vueltas al corral.

Según algunos autores, Guie’ xhu’ba’ quiere decir, “flor de maíz”, y que en Nahoa se le llamó iskishóchitl como “digna de adornar los jardines del Rey Don Felipe II” y que los aztecas lo nombraron isquishóchitl, que en la sinonimia se dice esquishochil que quiere decir: “flor como roseta de maíz” de ixquitl, “roseta de maíz” o “maíz tostado o reventado” y shochitl “flor”.