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Thu, Sep

El Dorado
 
Desde el siglo xvi y hasta el siglo xix, verdaderas legiones de conquistadores y colonos españoles buscaron con desesperación la legendaria ciudad de El Dorado.

Juchitán, corazón del Istmo, tierra exótica de incomprensible belleza, arrullada de leyendas. Dani Guiaati, Xadani, Guiengola, etc., y aparece a la luz una leyenda que se haya ya en el olvido y en la que doy a conocer: BEEU NAYANI, que traducido significa Luna Brillante que vivió en una época anterior a los bini gulasag.

Hay gente que me pregunta: ¿Oye Macario, por qué escribes poemas tan sonoros? Es que, imagínate, les digo, mi madre se llama Epifanía, entonces, no puedo escribir poemas no sonoros. ¿Y cómo crees que se llama mi padre? Genaro. Oye qué sonoridad: E-pi-fa-ní-a. Gena-ro. Ellos me dieron la musicalidad de los malos poemas que he estado perpetrando en mi vida.

Rosendo Pineda**

Alfonso de María y Campos

Rosendo Pineda, llegó a vivir desahogadamente y en ocasiones, hasta con comodidades, pero no dejó herencia de importancia a sus descendientes al morir en la vida clandestina a lo que lo orilló la persecución carrancista.

Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca (Cortamortaja). -Desde tiempos prehispánicos, los zapotecas de la región del Istmo, llevan a cabo ceremonias nocturnas, quizá por la adoración que le rendían a la luna como una de sus máximas deidades.

Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.- Cuando Miguel Covarrubias describió en su libro “El Sur de México” la vestimenta de los zapotecas del Istmo en 1946, mencionó que la ropa sobria de los hombres se opacaba con un singular sombrero que portaban los ancianos, éste les daba orgullo y que era conocido como Charro 24.

En la región istmeña existe una antigua creencia que al igual que muchas otras, ha quedado casi en el olvido, una de estas creencias, tiene que ver con la época del año en que los meses se ponen "pesados".