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Thu, Oct

El Yo

Poemario
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Época de Pandemia
La verdad es que, si en grupo se está comiendo tacos de bistec, los golosos no bien han recibido su plato de tacos. ¡Zaz! Vuelven a formarse para seguirse sirviendo. Es decir, primero Yo y después Yo. ¿Y los demás? Tienen derecho ¡claro! Sólo que El Ego, que significa Yo, no lo permite ni lo toma en cuenta. El egoísta todo lo quiere para sí: las atenciones, los aplausos, la herencia...


El egoísmo es un defecto muy tóxico en el hombre o mujer. Hace daño a las personas con quién se comparte un espacio. Qué diferencia con la mujer juiciosa, prudente: Primero usted, óra, adelante; esto no sucede con él o la egoísta. Ahora, a veces el egoísmo adquiere niveles superlativos que llega llamarse egolatría; adoración de sí mismo. Este caso ya es una enfermedad de la mente o psique; es un asunto ya de psicoanálisis que requiere atención del psicólogo.
Nuestros políticos antes del presidente AMLO, venían con una caterva de guaruras entre lambiscones y aduladores. ¡Claro! ¡Que el presidente así se convierte en un monstruo que llega a creerse omnipotente y sobre todo guapo y la puede! Quien no! De ahí la gran diferencia con el presidente Juárez: que el funcionario público viva de acuerdo a la medianía de su salario.
La egolatría, la vemos en el cuento mitológico de Narciso; que era muy bello, sólo que él no lo sabía, hasta que asomó su rostro en un estanque. Y ahí vió lo hermoso que era, ¿y qué creen? Se enamoró de sí mismo. No pudo abandonar el estanque quedó ahí paralizado viéndose. Es así que sumerge su rostro en el agua y se ahoga. De ahí nace el narcisismo, admirarse uno mismo. El narcisista cree que lo merece todo y que el mundo está para servirle y adorarle. Sigmund Freud con la palabra penetra al inconsciente del ser humano, estudia las neuronas, la psique, la neurosis, la líbido, el ego, los traumas; llegando a separar el psicoanálisis de la medicina.
Amigos: Quien domina la mente lo domina todo - ¿se acuerdan de quién es esa frase? -. Bien, las fijaciones, hábitos, hasta obstáculos mentales grabados en nuestra infancia, no nos sueltan en la vida adulta para ser Feliz. De ahí aquella mujer que no podía tener sexo con su marido joven todos los días. ¡Sólo los viernes, imagínense! Porque su mami que estaba pegada a una religión así la educó. Amigos, la infancia es destino; todo lo que la mente se graba en la infancia del hijo, de la hija; todo lo que ve y oye; lo va repetir de grande. Es la palabra pues la que penetra en la subconsciencia del hombre y saca lo que le hace daño. Por está razón la mujer es más alegre, feliz y ligera en su actitud que el hombre, porque habla y comparte lo que piensa y siente. Hasta aquí mis amigos. ¡Cuídense!