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Sun, Aug

Después del confinamiento, ¿Qué sigue?

Istmo
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Próximamente concluye en confinamiento “voluntario” para los juchitecos, el comercio reabrirá sus puertas, las calles nuevamente volverán a llenarse de vehículos (aunque nunca dejo de tenerlos), el eterno sonido ensordecedor de las motos taxis, ahora rugirán con mayor ímpetu.


De acuerdo al informe del presidente municipal Emilio Montero Pérez, las cifras de decesos por el COVID-19 o Coronavirus hasta el día jueves (30 de julio) era la siguiente en la cabecera municipal, agencias municipales, secciones y colonias por COVID-19:

Agencias Municipales

Chicapa de Castro: 3 muertos
Santa María del Mar: 1 “
La Ventosa: 4 “
La Venta: 10 “

Secciones

Primera Sección: 3 muertes
Segunda Sección: 3 “
Tercera Sección: 1 “
Cuarta Sección: 5 “
Quinta Sección: 5 “
Sexta Sección: 1 “
Séptima Sección: 21 “
Octava Sección: 20 “
Novena Sección: 5 “

Colonias

Gustavo Pineda: 5 Muertos
Colosio: 2 “
Mártires del 31 de Julio: 2 “
25 de Mayo: 1 “
28 de Enero: 1 “
8 de Octubre: 1 “
Año de Juárez: 1 “
Charis Castro: 1 “
La Gloria: 1
Lázaro Cárdenas: 1 “
Linda Vista: 1 “
Los Pinos: 1 “
Infonavit Zapandu: 1 “

Una suma total de 111 personas fallecidas por COVID-19 durante este periodo de las medidas drásticas, cifra muy importante, que se obtuvo luego de que el cabildo juchiteco decreto el confinamiento y el cierre total de negocios, los mercados públicos (5 de Septiembre y 2 de Noviembre), incluyendo las tiendas departamentales , bancos, casas de empeño y todo lo relacionado al mundo del dinero, que genera un circulante que permite la fluidez económica del municipio, considerado centro comercial de la región y zona de mucha importancia para la economía estatal.

En breve las puertas se abrirán para reactivarse nuevamente, sin embargo, es importante señalar que el índice de muertes a descendido, pero el virus del COVID-19 se encuentra presente en la sociedad, no ha terminado, la emergencia continua, es una realidad que se encuentra en cualquier esquina, hogar o mercado.

Se sobre entiende la urgente necesidad de la reactivación económica, se entiende que esta ciudad que vive del comercio se reactive nuevamente, que palpite o cuando menos vuelva poco a poco a palpitar, la responsabilidad es de todos, porque el riesgo es latente igual que el número de contagios se pueda elevar nuevamente, y esa es responsabilidad de todos, de continuar con las mismas recomendaciones sanitarias, que incluso es necesario que la autoridad municipal actúa de manera drástica y sin contemplaciones, para evitar el rebote, por que la población ya tiene una experiencia y sabe que la solución es el acatamiento de las recomendaciones sanitarias.

De nada habría servido que una vez concluido con el confinamiento, el comercio, bancos, tiendas departamentales etc., abran sus puertas de par en par sin aplicar las medidas protocolarias sanitarias. De nada servirá si la población sale a las calles sin cubrebocas, que las fiestas se realicen al mayoreo y sin ni una medida sanitaria. De nada servirá si el transporte público rompe con la disciplina, de nada servirá (como se observa) que los bancos permitan las aglomeraciones sin importarles la salud de la población.

La autoridad municipal no debe de bajar la guardia, la ciudadanía debe de asumir la parte de la responsabilidad que le corresponde, se ha dado un paso muy importante, se ha logrado la disminución de los muertos, ahora lo que viene es cuidar que no se relaje la disciplina, es una responsabilidad de todos.

El uso de cubrebocas, el gel anti bacterial, la sana distancia es una constante que no se debe de olvidar, porque de ella depende, volver nuevamente a los altos indicies de muerte.

Juchitán es un pueblo rebelde y no se debe de confundir la rebeldía con el “valemadrismo”, es momento de exigir que todos enfrenten esta guerra donde el enemigo no se ve, que es igual o peor que la guerra armada, donde los negocios son saqueados y no tienen la seguridad de que sus mercancías ahí continúen, esta es una guerra que se puede ganar con las medidas tradicionales de higiene y cuidado, solo que ahora con mayor frecuencia y de manera obligada.
Que viene ahora, continuar con la disciplina como ciudadanos y como autoridad vigilar que todos cumplan con la parte que le corresponda, aunque es preciso subrayar, que en la medida de que cada quien cumpla con su responsabilidad se habrá ganado más tarde que nunca esta guerra, las costumbres y tradiciones no se morirán, las fiestas ahí están, y como pueblo valiente y trabajador rápidamente habrá de vencer esta pandemia que hoy golpea fuertemente a la comunidad.