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Thu, Jan

Enfrentando a una pandemia arranca el Buen Fin 2020.

Istmo
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Juchitán de Zaragoza, Oaxaca (Cortamortaja) 9 de noviembre de 2020.- Pese a la contingencia sanitaria generada por el virus del SARS-CoV-2, este día arranca el evento comercial de mayor importancia en el país, es la emisión número 10 de El Buen Fin mismo con el que se pretende reactivar la economía en tiempos de pandemia.

De acuerdo a lo que han señalado los organizadores de dicho evento, a diferencia de otros años en el que el tiempo de ofertas para las familias mexicanas han sido de cuatro días de duración, en esta ocasión serán 12 días los que se destinarán para realizar compras y esto según explicaron, será con la finalidad de evitar aglomeraciones que puedan poner en riesgo la salud de la población.

Ahora bien, aunque pareciera que este evento está pasando desapercibido en la región del Istmo, se tiene conocimiento que algunas empresas comerciales decidieron inscribirse en el portal oficial de El Buen Fin, para poder participar y así ofrecer sus productos buscando quizá salir a flote luego del duro golpe que les ha ocasionado durante nueve meses una pandemia que no da señales de acabar pronto.

Aunque este evento comercial ha significado en otros años una buena oportunidad para los consumidores pues tienen acceso a productos y servicios a precios bajos y con promociones generalizadas, en esta ocasión en la que el comercio en la ciudad va cada vez más en declive, lo que se debe de hacer según explicaron algunos empresarios de la población, es generar el auto consumo y el movimiento económico entre el comercio establecido de la población para que de esta manera, exista también la posibilidad de poder rescatar establecimientos comerciales que ya se encuentran en peligro de desaparecer.

Es así entonces que con un escenario de contingencia, hay que reconocer que muchos aplaudirán esta actividad y aprovecharán las ofertas del momento, mientras que otros más se limitarán solo a ver, pues al igual que en el 2018 recién sacudidos y aún con secuelas del terremoto de 8.2 grados que devastó a la ciudad el 7 de septiembre de 2017, preferirán guardar el poco ahorro que les queda, pues ahora no hay que olvidar que es una pandemia la que ha cambiado el rumbo de la tranquilidad de las familias Istmeñas.