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Tue, Apr

I

La tarde se llena con las últimas luces del día, el camino al estero de este pueblo se mira con poco tráfico y el polvo no deja de anunciarnos que la pavimentación de esta ruta que termina en la Colonia Álvaro Obregón está muy lejos de llegar a ser una realidad. La terracería sigue siendo el único destino para esta gente tan dejada de la mano de dios, tan cercana a políticos corruptos que solo piensan en el presupuesto municipal como un pastel a repartir (si es que a políticos llegan, pasteleros de pensamiento, rapaces del porvenir).

Están a punto de cumplirse los primeros cien días de gobierno de las autoridades municipales en el Estado de Oaxaca. Durante ese lapso, los ciudadanos hemos podido constatar si las propuestas y demás promesas de campaña fueron mera carnada para atraer votantes o genuinos planteamientos pensados para mejorar las condiciones de las diferentes poblaciones.

El istmo de Tehuantepec, en su parte oaxaqueña, ha sido ocupado por diferentes grupos culturales y lingüísticos desde hace más de 3, 500 años (Preclásico inferior) por hablantes de lenguas mixe-zoqueanas y es muy probable que hacia 1 200 años a. C. ya existieran poblaciones grandes y estables (Winter, 2013), lo que nos indica la cantidad de tiempo que estas sociedades se han relacionado con su entorno, creando conocimiento sobre él y transformándolo de tal suerte que podemos decir que el entorno natural del Istmo es una construcción cultural y que la cultura es una construcción que tiene una relación estrecha con la naturaleza del área geográfica en cuestión.

Cuando niño, fue común que en las fiestas de quince años, aniversarios de bodas, cincuenta años u otras celebraciones, los vecinos de las calles céntricas de Juchitán --entre la Segunda y Tercera Sección de lo que ahora hemos dado el nombrar Barrio Guendalisaa--, bailaran al ritmo de valses originales creados por un compositor excepcional llamado Gonzalo Pineda de la Cruz, más conocido como Ta Chalo Pineda o Ta Chalo Bola.

---Imperan con claridad y a la vista de todo el mundo: presencia de judas en el ayuntamiento, traiciones, golpes bajos, sed de venganzas, ambiciones por el dinero y por el poder político, interés por ganar y controlar votos para las elecciones del 2018, un cabildo despedazado y el desvanecimiento de las esperanzas de rescatar a Juchitán de su desgracia.---