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Sat, Jan

El Cine 3

Opinion
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El cine no luego, luego tuvo audio, hubo Cine Mudo, lo que llamaron silente. Lupe Vélez llegó a filmar cine silente; se le ve bailando junto a los actores gringos el gordo y el flaco, sin audio.

Lupe Vélez era una mujer hermosa de gran pasión en todo lo que hacía. Su amor volcánico se desbordó sobre personajes del cine mundial como Charles Chaplin, Clark Gable - protagonista de la película “Lo que el viento se llevó”, junto a la actriz Vivian Leigh; como también Gary Cooper quien resultó ante ella un hombre que padecía de mamitis. Lupe Vélez triunfó en Hollywood en una época donde el racismo y la discriminación no eran obvios en la constelación de Hollywood, ahí filmó cerca de 30 películas. Y en 1938 regresó Lupe Vélez a México, a su país para enriquecerse de su raíz mexicana, potosina - donde nació en 1908-. De ahí sus padres la enviaron a Sn Antonio Texas en un convento para limar esa rebeldía con que ella nació. Aprendió hablar bien el inglés entre las monjas, sin dejar las ganas de cantar, bailar, de ser actriz. Era bella y sensual, en sus inicios trabajó en teatro de revistas, y por su sensualidad en Burlesque. Ya era famosa y casada con Jonny Weissmüller - el famoso Tarzán -, cuando regresa a sus raíces en 1938 para filmar La Zandunga; película dirigida por Fernando de Fuentes, donde trata al actor Arturo de Córdoba.
En La Zandunga es Juancho el Marinero quien llega a la fiesta animada con marimba en medio de la enramada con adornos de flores naturales y racimos de cocos colgantes. Ella Lupe baila vestida de tehuana con Ramón - Rafael Falcón -, cuando el murmullo de su exnovio llega a su boda. Joaquín Pardavé pone orden como comisario; y la bella María Luisa Zea trata de disuadir al Marinero que no desgracia a Lupe en la fiesta de su boda con Ramón. El Marinero Juancho - Arturo de Córdoba -, no da un paso atrás, quiere hablar con Lupe y que ella decida por él o por Ramón. Ramón deja de bailar La Zandunga con su novia Lupe y hace frente la situación. El comisario en medio de la enramada de fiesta pone orden y le pide a Lupe que decida por quién quiere casarse. Ella ve de frente a Ramón y dice silente casi: - Con Ramón-, éste adivina en los ojos de ella su falto de amor por él. “Y le dice: veo en tus ojos que no me quieres. ¡Anda! Ve con Juancho, ¡ve! Yo quiero tu felicidad. Abraza al Marinero, yo sé perder. Ahora la música! Que toquen! La Zandunga. Bailemos!”...En esta película Lupe Vélez inicia una relación borrascosa con el galán de la época de oro del cine mexicano, Arturo de Córdoba. Aunque Lupe Vélez seguía casada con Tarzán desde 1933; él la amó demasiado soportando arañazo, mordisco de ella que a cada rato lo mandaba de liana en liana a volar. Su amor pasional, volcánico se desbordó en aquel 12 de diciembre el día de su Santo. Ella desilusionada de haber encontrado con Arturo en íntima relación con su amigo francés Harold Ramond- no era nueva esta noticia, Arturo la había tenido con Ramón Gay -. Ella dicen que desilusionada de Harold, supongo que también de Arturo de Córdova- ya que estaba embarazada; de ahí que Arturo sugiriera que se casara con Harold para cubrir la paternidad del hijo que esperaba y Harold se casó con ella sin aceptar ser padre del hijo esperado -. Ella, Lupe Vélez ese 12 de diciembre organiza una fiesta para celebrar su Santo, con exquisitos bocadillos mexicanos, se sirvió la comida típica mexicana, el tequila; los invitados se fueron, su residencia se inundó de soledad; los recuerdos de su padre fusilado en una revuelta en La Revolución, su madre cantante de ópera. En fin como una película rápida su vida terminó al ingerir en exceso píldoras y una carta a Harold Ramond-: “¿cómo te atreviste fingir ese amor que no sentías por mí ? Esto a sus 36 años de edad. Amigos, Lupe Vélez guardamos su recuerdo en la película La Zandunga mientras cantaba ante el espejo vestida de huipil y enagua bordados cantando:
Espejito compañero mírame qué triste estoy
Se me fue el hombre que quiero y me muero por su amor
Pero hoy, ya lo ves sólo tengo tristeza y dolor
Cuánto lloro desde que se fue y no puedo vivir sin su amor
Dime tú, que eres fiel si algún día me vendrá a consolar
Pues me mata esta pena tan cruel y me muero de tanto esperar.
Amigos cuando fui niño mi adorada madre Na Chión Che' máadu- su nombre Concepción Sánchez de la Cruz; su padre Amado, de ahí que le llamaran Chión Che'Máadu. Ella cantaba Espejito compañero. Como si fuera ayer. Continúa. Bonito día mis amigos. ¡Cuídense!