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Trump, el “respetuoso amigo” de López Obrador. y....de México.

Opinion
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La sobrina de Donald Trump, tuvo que recurrir a una instancia Judicial para poder promover y, desde luego poner en venta su libro. El presidente gringo quiere a toda costa impedir su publicación.

Sin embargo, la autora consiguió la orden de un Juez y con ello, la oportunidad para abrir al conocimiento de la opinión pública, el Trump de carne y hueso. Tal como es y no como nos han dicho que es, no cómo nos la pintaron ahora que recibió a López Obrador en la Casa Blanca. De entrada, relata la prensa que se ha filtrado al documento, doña Mary, lo exhibe como un “delincuente de cuello blanco, un incorregible patán y un peligro para el mundo” Es posible que por lo de “incorregible patán” el canciller Ebrard tuvo que hacer un trabajo diplomático fino y serio, para que no se fuera contra el mandatario mexicano. En efecto, persuadió al racista y clasista Trump que no diera rienda suelta a sus arranques de odio y rencor hacia nuestro país y hacia los latinos. Se reprimió y sin querer, tuvo un comportamiento “caballeroso” y así se pudo calificar la visita como “todo un éxito” por parte del gobierno mexicano y sus panegiristas. Lo que estuvo fuera de contexto histórico moral fue la ocurrencia del presidente mexicano de compararlo con el padre de la independencia de EU, George Washington. En verdad un exceso de mal gusto. Pero bueno, debe reconocerse que el señor pudo frenar su instinto, grosero, rencoroso y muy supremacista. Sin embargo, aún con esa extraña conducta, lo cierto es que lamentablemente el viaje no haya tenido el “éxito” que se le atribuye, pues la ausencia de temas de relevancia quedaron en el tintero: nada se habló de los mexicanos residentes en EU a quienes se les quitará la beca para seguir estudiando, cómo tampoco se habló del Muro que no solo divide sino denigra a los de este lado, igual del T MEC que ya con antelación se había firmado por los 3 países signatarios. El patán, el delincuente, el peligro para el mundo se comportó, pero no se pudo hablar con él sobre temas fundamentales. Ya se verá qué sigue después, cuando a Trump se le olvide que su interlocutor, López Obrador, le cumplió. ¿De verdad es un amigo?