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Wed, Aug

Tiempo

Opinion
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“Sabía virtud de conocer el tiempo;

a tiempo amar y desatarse a tiempo”;

Renato Leduc


como dice el refrán: “Dar tiempo al tiempo que de amor y dolor alivia el tiempo”.

El tiempo que hoy vivimos, vemos que nos sobra tiempo. Usemos el tiempo platicando sin prisa; escuchando con atención lo que nos dicen; creyendo en lo que nos cuentan sin poner la menor duda y sin controvertir o competir en espera ansiosa de contar una historia que supere lo dicho por nuestro interlocutor. Y si es por aquel amor que ya no está, que se fue con el tiempo. ¡Se vale! Recordar. Porque recordar es volver a vivir.

Aquel amor a quien amé a destiempo, martirízome tanto y tanto tiempo que no sentí jamás correr el tiempo tan acremente como ese tiempo.

El tiempo de hoy: ka xii ni naabeezanundí nabé nagáana: (el tiempo que vivimos hoy es tiempo difícil). No lo soñamos, nadie nos lo anticipó. Dejar de dar la mano al amigo, dejar de dar un beso a la mejilla de una mujer. No acercarse a la persona que se ve con gusto, afecto y cariño. No hay emoción o reprimido entusiasmo por lo bello de un encuentro. Lo que vivimos hoy con esta pandemia, no lo vimos en la película catastrófica: “Cuando el destino nos alcance”.

Amar queriendo como en otro tiempo, ignoraba yo aún que el tiempo es oro, ¡cuánto tiempo perdí - ay! -. Cuanto tiempo.

Amigos, es hora de meditar, de reflexionar y de hacer un servicio a la naturaleza, sembrando árboles que lleguen a ser enormes y que perduren en el tiempo: como la ceiba- biongo-; Chu bii - amate- ; roble blanco o rosa. ¡Éste último cómo me encanta! Cuando voy a Tehua, Salinas y paso a la altura de Pepe y Lolita; y veo esos terrenos que están desocupados me viene la idea de sembrar en ellos estos árboles en hileras y por conjunto donde un día; si es que llega el día en que familias nuestras fueran y se sentaran debajo de sus sombras y convivir respirando oxígeno puro. Oxígeno que hoy tanto cuesta en los hospitales y que Dios nos lo regala vertiéndolo a través de los poros de las hojas de los árboles. Hagamos este sueño realidad, convirtámonos en sembradores de árboles en predios al lado de la carretera panamericana como Pepe y Lolita. No invadir, como muchos paisanos lo están haciendo. ¡No! Comprando o proponiendo al dueño con qué fin o propósito para tratar el costo. ¡Todo! Dentro de la justicia y de la ley, de buena Fe. ¡No! Invasión a los 20 metros que por derecho tiene la carretera o vía federal.

Y hoy que de amores ya no tengo tiempo, amor de aquellos tiempos cómo añoro la dicha inicua de perder el tiempo.