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Sat, Jan

Otra víctima de la pandemia: la educación.

Opinion
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Es posible que la autoridad educativa lo haya previsto: que la Pandemia le causará, incluso ya le causó, un daño irreversible a la educación de millones de niños, adolescentes y jóvenes del país.

Pero también pudiera ser que, dada la poca seriedad con que el gobierno federal visualizó este mal, que la SEP, a tiempo, no le dio su exacta dimensión. El caso es que la tarea educativa está en la puerta y es impostergable su atención. Nada fácil, un enorme reto al que habría qué encontrar la alternativa, no solo factible, sino efectiva para operarla hasta en el último rincón del país. Sin duda es de una complejidad mayor, si se pretende que el amplio contenido temático, en todos los niveles sea abarcado, más o menos óptimamente en cuanto al aprovechamiento y con la calidad deseada. Por lo pronto el gobierno federal comprará tiempo en la Televisión comercial. 460 millones de pesos se pagará por el servicio de Televisión Educativa a distancia. Los empresarios, los que eran señalados como parte de la Mafia del Poder, están felices.
Es un buen negocio que les cayó como “anillo al dedo”. El problema es cómo instrumentar la transmisión del conocimiento. Luego qué tan eficaz será la interacción docente-educando. Cuál y cómo será el mecanismo de evaluación. ¿Los profesores darán seguimiento óptimo al proceso de enseñar-aprender? El titular de la SEP dice que los padres de familia serán coadyuvantes y confía en que los niños tendrán “una medita o un escritorito”. Ellos estarán pendientes de que sus hijos pongan atención al proceso, dice el señor Moctezuma. Y si trabajan los papás y mamás, como seguro que sí, pues de qué vivirían, ¿a qué horas lo harán? Luego, ¿tienen, todos, algún nivel de preparación académica para esta tarea? ¿En los hogares de los que apenas ganan el mínimo, hay un aparato televisivo? En fin, surgen muchas interrogantes.
Mientras tanto la CNTE, Sección XXII, no acepta el “Plan Híbrido” del gobierno. Dicen tener su propio Plan. Ojalá resultará mejor, para salir del hoyo educativo en que México está sumido. Lo que debe importar es el educando, los eternos damnificados de la educación, con o sin pandemia. Los profesores están cobrando su salario, íntegro y puntualmente, muchísimos mexicanos no tienen la buena suerte del magisterio, han recibido, cuando bien les va medio sueldo, otros, millones, perdieron su empleo. Veremos.