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Thu, Oct

ANDA MAL LA ECONOMÍA, EL GOBIERNO NO LO VE.

Opinion
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El Banco de México anunció una drástica caída de 12.8 por ciento de la economía en el último trimestre de este 2020. El director de esta institución vaticina un escenario muy significativo de contracción económica para el país, que ronda, asumiendo una actitud “muy optimista”, en los 8.8 puntos porcentuales. El INEGI, que es un organismo autónomo, que solo informa sobre los estudios que hace y no da recetas, por su parte corrobora los mismos datos.


Según los expertos, que son técnicos financieros, ni fifis ni conservadores, México tardará nada menos que de 4 a 5 años para llegar al nivel que estaba antes de la Pandemia, que era de menos 0. osea, para el país se pinta un escenario catastrófico en términos de economía: De mucha precariedad en cuanto a empleo, salud, educación de cierta calidad, más las asignaturas qué hay que afrontar y que requieren, dinero y mucho dinero. En contraste, ante estas cifras, el presidente López Obrador le atribuye la crisis al pasado neoliberal y asegura tener “otros datos”, no dice de qué fuente los obtiene. Y sin inmutarse, señala que la “economía popular” va bien, que “ya tocamos fondo”, que “se están creando empleos” y que, en agosto, “empieza la recuperación”.
Pero, si a la sensatez se recurre, el gobierno y la sociedad debería darles crédito a los números de los analistas Números fríos, que se dan como resultado del movimiento de la economía. Empleos perdidos, poder adquisitivo del salario a la baja, los que aún lo reciben completo, así como los que apenas les dan la mitad de lo que ganaban, los que lo perdieron, los dueños de medianos y pequeños negocios y establecimientos mercantiles de diversos giros, de amas de casa que llevan el gasto familiar, no hay inversión privada porque hay desconfianza e incertidumbre, etc. y etc.
En este contexto de crisis, surgen comentarios y críticas, inclusive puntos de vista de conocedores para plantear posibles soluciones. Sin embargo, no se les toma en cuenta, es más, se les descalifica. El gobierno, al igual que la clase política, no ven la problemática, andan en otro “rollo”, les interesan las elecciones del 2021, para posicionarse. A lo sumo, los actores políticos hacen declaraciones con mucha carga de voluntarismo: Vociferan: “ante la crisis, se requiere unidad”, “México es más grande que sus problemas” “a jalar parejo”, y un rosario de dichos que no se convierten en hechos. Vamos empujados por la inercia hasta que “el barco haga agua” y “sálvese el que pueda”.