01
Thu, Oct

LA MORAL-MORAL “EJE” “RECTOR” ?

Opinion
Typography

La Moral es un valor que sin excepción debía ser intrínseco en la conducta del ser racional. Es una actitud ante la vida y entre semejantes en su interacción cotidiana que debía ser norma permanente de conducta. Es la moral, un conjunto de acciones humanas, encaminadas hacia el BIEN y cuyo soporte teórico, como ciencia, está contenido en una rama de la filosofía que es la ÉTICA.


El individuo poseedor de este valor, virtud, cualidad, etc, puede traerlo como rasgo genético. Es decir, que le es consustancial, transmitido por un gen, del padre o de la madre. Pero también la moral se posee por medio del aprendizaje con voluntad sistemática, reflexiva y congruente, inculcado por la familia, la escuela y, por qué no, por el gobierno y la sociedad.
Claro que hay factores de la personalidad, pero también que se dan en la sociedad, que alteran este concepto de vida. Lo que se ve y se vive dentro del componente social como práctica de convivencia. Lo que se toma como ejemplo sobre lo que hacen otros: Lo positivo, lo negativo, lo correcto, lo pervertido, lo que es, o no es corrupto, lo sucio o lo limpio, etc., en resumen, lo que es moral y lo que es inmoral.
En este contexto, el comentario de este escribidor parte de que el actual gobierno, la autollamada 4t, según lo dice el presidente, ha puesto a la Moral como el “eje rector” de su accionar. Acabar con lo que ha hecho daño y mucho, al país. De acuerdo y creo que ningún mexicano sensato, estaría en contra, pero esta premisa debe ser parejo. Ahora, veamos: lleva cerca de dos años esta administración y con toda sensatez, no se ve que realmente vaya por la ruta de por lo menos la opinión pública, la que observa y razona, empiece a percibir la moralidad como práctica pública, de gobierno. Y tampoco se ve congruencia entre quien promueve esta tarea en sus dichos, cuando se confronta con los hechos. Estos, los desmienten.
La moralidad, no acaba con decir a voz en cuello, por más fuerte que sea el discurso y la retórica, “vamos a acabar con la corrupción” Sin embargo, si el tema toral es ese, su combate no debe ser selectivo como hasta ahora se ha hecho. En este México, no hay “puros”. Aunque se diga que solo en el “pasado” existió ese mal, o que los de “antes” si y los de “ahora” no son corruptos. El que lo dice sabe que esto no es cierto.
En efecto, esta afirmación, que se repite y se reitera hasta el hastío, es falsa. Porqué, pues porque hay denuncias concretas de conductas indebidas en todos los ámbitos. Los casos de Lozoya, Videgaray, Manuel Barleth, Napoleón Gómez, los ex-presidentes, los exhibidos en los videos, familiares, amigos y correligionarios del mismo partido o no, líderes sindicales y muchos, muchísimos más que en el pasado ocuparon puestos, pero también a los del presente que están ocupando cargos relevantes en el gobierno federal y estatal, así como en los Congresos donde gozan de fuero. La lista sería larguísima. Cierto que el presidente le sobra voluntad, fue su insistente lema de campaña. Pero él es uno y el aparato público es enorme. En fin, es una tarea titánica, que si hay voluntad para afrontarla, que se haga bien, agarrar a todos y de demostrar su actuar corrupto, pues que la paguen. La lucha no debe verse como un impacto electorero, lo que muchos analistas de la vida nacional han dicho. México se limpiará? Hay dudas. ¡Ya basta!