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Tue, Sep

Un mensaje dirigido a la ciudadanía virtual juchiteca / Aníbal Jiménez

Opinion
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Me he reservado hacer comentarios o realizar alguna publicación que aluda a la variada propagación de campañas políticas que han invadido con extravagantes difusiones las calles de mi pueblo. Hoy, he decidido escribirles en mi calidad de ciudadano “desencantado” por las formas de gobierno que han provocado una decadencia rocambolesca en nuestra ciudad, convirtiendo a la heroica en moribunda Juchitán.

Para poder dar una opinión, me he dado a la tarea de analizar la trayectoria política de algunos (los más escandalosos) de los candidatos a la presidencia y por supuesto a la gubernatura del Estado; seguro estoy que no soy el único que se encuentra en un estado de hartazgo al escuchar siempre los mismos apellidos elitistas del auge político, me parece un acto de cinismo el hecho de evidenciar ávidamente su hambre de ambición y poder.

Aquellos personajes que ya tuvieron la oportunidad de ocupar los puestos tan codiciados por los sabuesos de siempre, deberían retirarse con la frente en alto por no salir de su cargo con las manos vacías, dejen ya de hablar de valores éticos y principios de lealtad con el pueblo cuando lo que hacen es obtener todo el provecho posible de una bandera o símbolo partidario y luego irse a postular con los colores de otra y repetir la historia, y aquellos personajes que pierden y se postulan una y otra vez, ¿no se dan cuenta que los ciudadanos no los queremos?... por favor, no se confundan al ver que hay una docena de personas que los siguen a donde vayan, ellos seguramente están allí por necesidad, por compromiso, porque no les queda de otra, pero no por devoción ni fidelidad; son las forzosas circunstancias en que ustedes, los opresores políticos, les imponen con su egoísmo y promesas absurdas, ni siquiera creíbles. Con el capital que les permite financiar sus campañas por qué no mejor ser concretos y ayudar por lo menos a los que siempre están ahí detrás de ustedes, tal vez esa sea la mejor acción que su carrera política les permita realizar.

Compañeros ciudadanos, aunque no lo crean, ellos son menos culpables que nosotros. He escuchado a muchas personas quejarse cada trienio con la misma frase, “por eso yo no voto, siempre es lo mismo… todos son iguales”.

Según las estadísticas emitidas en las pasadas elecciones correspondientes a la alcaldía de nuestro municipio, más del 45 % de la ciudadanía no participó. Díganme, ¿a quién creen que les conviene esta apatía ciudadana? Sí, a ellos, los de siempre.

Me atrevo a afirmar que por esa razón Juchitán no puede salir de la opresión en que se ha encontrado, se encuentra, y si seguimos alienados se encontrará por quién sabe cuánto tiempo más. Que no predomine la resignación como excusa. No tenemos derecho a quejarnos, ni a armar líos, ni a bloquear carreteras, ni a señalar culpables si no hacemos lo que nos compete como ciudadanos.

Viendo los mítines recientes a través de los videos que me encuentro en este espacio virtual, además de los incontables artículos virales que evidencian el fraude millonario de algunos de los hoy candidatos a diversos cargos políticos, me he asombrado de cuánta cantidad de personas sigue creyendo que ellos representan el cambio a un mejor gobierno; es absurdo que aún después del enriquecimiento ilícito de estos líderes, sigan controlando a las masas con su ya conocida y aburrida demagogia. Pienso: ¿acaso será una broma?

Tratando de hallar una coherencia que explique este masoquismo colectivo, he notado que la mayoría de las personas que acuden a estos recorridos y mítines están por encima de los 40 años y no cuentan (por desinterés o des-familiarización) con un perfil en las redes sociales, es decir, no tienen el acceso a este tipo de información virtual que nosotros, los ya familiarizados, hemos normalizado al grado de no abrir siquiera los enlaces informativos. La única fuente de escasa información para ellos aparte de la televisión y la radio siguen siendo los periódicos locales que, como saben, cada vez se adquieren con menor frecuencia en los hogares. Esta es una de las razones por las que personas de generaciones des-familiarizadas con la modalidad digital, siguen desconociendo o mal informándose de las anomalías de estos protagonistas de la política oaxaqueña.

Por lo anterior, el objetivo de estas líneas es hacer un llamado enfático a los que navegan normalmente en este espacio: de qué sirve tener acceso a la información digitando una contraseña si no demostramos nuestra inconformidad participando en las elecciones correspondientes.Créanme, haciéndolo por aquí de manera crítica e insistente no validará nuestro voto oficial.

Joven adulto, que la credencial electoral no sea solo para adornar la billetera y alardear la mayoría de edad. Es hora de actuar con responsabilidad, pongámonos a analizar que este proceso democrático es una oportunidad que se nos da a la ciudadanía para poder elegir de manera conjunta y consciente al representante que creemos será la mejor opción para cumplir las peticiones de mayor urgencia en nuestro municipio. Los ciudadanos de nuevas generaciones representamos una gran parte de la sociedad, es hora que hagamos valer nuestras decisiones acabando con el monopolio político de los de siempre.

Sé que a estas alturas resulta difícil volver a confiar en los candidatos, pero créanme, esta es la mejor forma de actuar como ciudadanos, llevar nuestra decisión a las casillas, que nuestro voto real y consciente sea el producto de la más mínima diferencia el día de las encuestas. Involucrémonos en este proceso, no de manera corrupta sino de manera razonable.

Juchitan Oaxaca Elecciones

La cantidad que ofrecen algunos partidos políticos por un voto no alcanzará ni para la despensa de la semana, una gorra y una playera no garantizarán el empleo que nos hace falta, caminar bajo el sol detrás de un candidato no acabará con las matanzas.

Para concluir, acudiendo precisamente a esta modalidad informativa, me permito invitar a la ciudadanía virtual juchiteca a no hacer caso omiso del contenido de éstas letras y a actuar con la facultad que se tiene como ser pensante y razonable para estudiar y analizar detalladamente las propuestas que nos ofrecen los distintos candidatos. Al menos actuar con responsabilidad no lo hará sentir culpable el día de mañana al notar que el sujeto a quien vendió su voto resultó ser un miembro más de los que han dejado en agonía a Juchitán.

Recordemos que por un solo día, podremos elegir con firmeza el sistema político que imperará por dos largos años.

¡Saludos!