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Tue, Dec

De ángeles y Demonios

Opinion
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La señora Reyna Santiago Nicolás, una mujer zapoteca de aproximadamente 70 años, vecina de la calle José F. Gómez de la novena sección de Juchitán, observa sentada en una banqueta cómo avanza sobre la calle el agua que se desborda del cauce del Río Los perros y que ya ha inundado algunas viviendas ubicadas en la ribera. Na Reyna está molesta. Los fenómenos meteorológicos excepcionales siempre provocan inundaciones en las partes bajas de la ciudad: la 9ª, la 5ª, la 7ª sección, todas ubicadas cerca del río. Su vivienda es una de ellas.

Intenta recordar cuándo fue la última inundación y estima un aproximado de siete años. El agua se metió hasta arriba de dos metros dentro de sus hogares, perdieron todo, refrigerador, camas, roperos, ropa, utensilios del hogar…todo. Lo habían levantado en hamacas y tablas, pero el nivel del agua superó la altura que calcularon y se quedaron sin nada.

Esa vez se inundó tres veces seguidas con diferencia de días. Regresaban a su domicilio al bajar el nivel del agua en las viviendas, lavaban pisos y paredes y poco tiempo después de nueva cuenta se repetía la inundación. “Esa vez hasta se subió mi azúcar, soy diabética…siempre nos pasa lo mismo y nadie viene a ayudarnos, hoy también vinieron a repartir pero por otro lado reparten, por acá no. Acá estamos, puro sufrimos acá y no dan nada, viene despensas viene y por otro lado se va”.

Se le informa que pueden acudir a recibir el apoyo en los albergues que tiene el Ayuntamiento pero ella y su compañero Erasmo de la Cruz Santiago dudan. ¿Tienen albergue? A poco ahí dan ayuda!, dice sorprendida por la noticia. José Antonio Marín López, Coordinador Municipal de Protección Civil de Juchitán, dio a conocer una lista de cinco refugios temporales pero solo uno contaba con personal adecuado para atender a las familias afectadas, el ubicado en el Centro Escolar Federal Juchitán. Por la mañana el Consejo Municipal de Protección Civil determinó acciones a tomar por la contingencia y se acordó que por higiene y operatividad, el Ejército Mexicano debía hacerse cargo de la alimentación de las y los posibles albergados.

Por la tarde, el gobernador del estado Alejandro Murat realizó un recorrido para conocer la situación del municipio y los daños provocados por “Beatriz” para enviar ayuda. No obstante, y aunque solo 39 personas de seis familias (incluyendo bebés), acudieron al refugio temporal de la escuela Juchitán, después de las siete de la noche a estas personas solo les habían entregado una botella de agua y un rollo de papel higiénico y de último momento les notificaron que la Sedena no tenía víveres para atender el albergue.

Rosaura López Valdivieso presidenta del DIF Municipal de Juchitán señaló que no cuentan con colchonetas para que las personas albergadas descansen, pero aseguró que el ayuntamiento las está consiguiendo prestadas y que se encargarían de entregar los alimentos con recursos del Ayuntamiento. Mientras tanto, la Comisión Nacional del Agua a través del organismo de Cuenca Pacífico Sur pidió a las autoridades estar atentas y vigilar el tránsito de avenidas repentinas del río Los perros en los municipios de Juchitán y Santa María Xadani.

Esto debido a que se espera que los remanentes de “Beatriz” provoquen lluvias muy fuertes a intensas en la cuenca del río Los Perros, es decir, la sierra mixe-zapoteca del Istmo en el transcurso de esta noche. Mientras, reticentes a abandonar sus domicilios, los habitantes de las secciones aledañas al río se mantenían vigilantes y procuraban PONER A SALVO SUS BIENES