15
Tue, Oct

En un mundo sombrío

Opinion
Typography

Una tarde oscura fue vivida por el viajero incansable, que va por esos mundos difundiendo a gajos los frutos de la cultura; fue aquella tarde del viernes 10 de septiembre de 1999 en que la magnífica Casa de la Cultura de Tehuantepec abrió sus puertas de par en par para dejarlo entrar. Allí estaba el profesor Mario Mecott Francisco y César Rojas Petris, excelentes amigos, con un grupo numeroso de personas que deseaban escuchar los fonemas que se hacen palabras que al convertirse en ideas cursan en la corriente nerviosa hacia los centros nerviosos donde las neuronas de la mente, mediante un fisiológico proceso crean un arco reflejo que da respuesta a las palabras escuchadas y, a los esquemas descritos que al llevar un sentido correcto, dan lugar a un significado exacto, ¡dialéctico pensamiento!.

La cita fue hecha para las 19 horas de aquel día; más ¡oh! Sorpresa, la Carretera Internacional que une Juchitán a Tehuantepec, estaba bloqueada por priistas que había creado un caos vehicular en las cercanías de Juchitán; estocástico tapón que retraso al viajero incansable quien, por llagar pronto al encuentro, había dispuesto partir de Shabizende a las 17:00 hrs.

Se hizo costumbre, al finalizar el siglo XX, bloquear vías de acceso en esta patria nuestra; se ha permitido a diversos grupos de malandrines, que, sin respeto al derecho ajeno, taparan estas importantes vías de comunicación para protestar por la afectación de sus propios intereses, sus conveniencias; sin miramientos del dolor ajeno. Ellos, los paristas, obstruyen calles y carreteras, sin lograr pensar, que ahí queda atrapado un compatriota – enfermo – urgente en llegar a un centro hospitalario, muere en ese camino obstruido.

Cuando se observa bloquear una carretera, una vía, por irresponsables paristas, el hecho saca de la memoria los síndromes del vólvulo o la intususcepción, en que el intestino delgado se tuerce o se introduce dentro de sí mismo, ocasionando una tapazón de pronósticos reservados en que el enfermo acusa un dolor físico insoportable, tan intenso que el cirujano debe resolver con urgencia, si desea salvar la vida del paciente.
El viajero incansable, deseando cumplir con la palabra empeñada, se vio obligado transitar por un camino repleto de fango, palos y espinas; ruta repleta de quebranto, de peligro, de angustioso y lento paso. Al fin, respirando el alivio, el viajero incansable logro salir de la sima, de la oscuridad. Llegó la luz: Tehuantepec, su Casa de la Cultura, exconvento dominico; dando lugar, en un brillante escenario, el programa dialéctico que culminó con salutaciones para el Dr. Fan que había disertado sobre la teoría del conocimiento.

Se miró extraño-aporético- que el género humano haya demostrado un caótico proceder al finalizar el siglo XX, y continuar con la misma costumbre al iniciar el XXI, su permanencia en la oscuridad; carente de sanos propósitos, sin férrea voluntad, perezoso para abrir los poros de su mente a los flujos del conocimiento. Esto ya se observa desde los tiempos Anaxágoras, 400 años A. de C. así que, no parece real que haya transcurrido tanto tiempo y que el ente humano, en vez de seguir un sendero luminoso, se empecine en taponear las vías que dan sentido a la vida y, significado a la existencia. Durante este largo periodo (2400 años), el hombre rara vez de escalar los niveles superiores del raciocinio, se le observa hundido en los terrenos fundamentales de los sentimientos y sus efectos, situado en un mundo sombrío… (¡).

1.- Tomado del libro: Shuana/Autor: Dr. Fan/Editorial s/n/Primavera 2001