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Sat, Nov

En relación con los requisitos de admisión que algunas velas establecen, se ha desatado una serie de argumentaciones, por lo menos, controversiales. Aunque no quería (por lo controversial del tema), voy a meter mi cuchara a ver si no sale embarrada.

Lejos, lejos quedan los días en que en Juchitán el agua salía con presión al abrir una llave y se tomaba directa para beber…limpia cristalina, fresca; o se encontraba a flor de piel al perforar un pozo y –en tiempo de lluvia-, corría sin freno por calles y callejones inundando todo, tomando por sorpresa muchas veces a las familias que recogían ropa, enseres o lo que podían, para colgarlo en hamacas colgadas de los travesaños de madera de las casas tradicionales o ya de plano –en el peor de los casos- se subían al techo cuando el agua cubría casi por completo sus hogares.

Han sido tantos los golpes que le han dado, y tan fuertes los dolores que sus propios hijos le han causado, que en definitiva dejó de creer en los milagros; es por ello que, cuando le dijeron que había la posibilidad de, al menos convertir en realidad una parte de los dos sueños que tuvo, sonrió y cerró los ojos, como queriendo hacer un esfuerzo para recordar algo de lo que ciertamente había soñado.

El Día del Niño que hoy se celebra en México (la fecha varía en distintos países), destinado a enfatizar y reafirmar los derechos universales de la infancia, no ofrece muchas oportunidades para el festejo a la luz de los datos que arrojan estudios de diversas instituciones ocupadas y preocupadas por el tema. Todo lo contrario: investigaciones y encuestas realizadas por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la Red por los Derechos de la Infancia y otras organizaciones de parecido perfil describen, en conjunto, una situación alarmante para un elevado porcentaje de nuestros niños y adolescentes.

El 10 de Mayo es un festejo nacional, es el día dedicado a la mujer, que no mide esfuerzos, sacrificios. Hace frente al trabajo de casa, que llaman doméstico. No hay descanso, no hay día festivo para la madre. El desayuno, el licuado, el jugo para los hijos, su ropa lavada y planchada y luego su súplica que el niño no deje de llevar la fruta picada. El sandwich para el recreo. No se fija en la falta de gratitud emotiva del hijo que sirve. Eso no le preocupa! Lo importante es que el hijo vaya con algo de comer y de beber. 

I

La tarde se llena con las últimas luces del día, el camino al estero de este pueblo se mira con poco tráfico y el polvo no deja de anunciarnos que la pavimentación de esta ruta que termina en la Colonia Álvaro Obregón está muy lejos de llegar a ser una realidad. La terracería sigue siendo el único destino para esta gente tan dejada de la mano de dios, tan cercana a políticos corruptos que solo piensan en el presupuesto municipal como un pastel a repartir (si es que a políticos llegan, pasteleros de pensamiento, rapaces del porvenir).