22
Mon, Jan

Cuando todo sea basura, cuando ya no tengamos nada que admirar de la naturaleza, quizás entonces despertaremos; pero será demasiado tarde, porque la tristeza y la añoranza embargarán a nuestros hijos y, los demás que vengan no conocerán las flores y jamás escucharán el canto de los pájaros.

---Imperan con claridad y a la vista de todo el mundo: presencia de judas en el ayuntamiento, traiciones, golpes bajos, sed de venganzas, ambiciones por el dinero y por el poder político, interés por ganar y controlar votos para las elecciones del 2018, un cabildo despedazado y el desvanecimiento de las esperanzas de rescatar a Juchitán de su desgracia.---

Están a punto de cumplirse los primeros cien días de gobierno de las autoridades municipales en el Estado de Oaxaca. Durante ese lapso, los ciudadanos hemos podido constatar si las propuestas y demás promesas de campaña fueron mera carnada para atraer votantes o genuinos planteamientos pensados para mejorar las condiciones de las diferentes poblaciones.

Cuando niño, fue común que en las fiestas de quince años, aniversarios de bodas, cincuenta años u otras celebraciones, los vecinos de las calles céntricas de Juchitán --entre la Segunda y Tercera Sección de lo que ahora hemos dado el nombrar Barrio Guendalisaa--, bailaran al ritmo de valses originales creados por un compositor excepcional llamado Gonzalo Pineda de la Cruz, más conocido como Ta Chalo Pineda o Ta Chalo Bola.

Los roles de género tradicionales que se construyen en la sociedad han limitado la acción de las mujeres a la esfera privada, a la “seguridad de su hogar”. Sin embargo, como resultado de las revoluciones feministas del siglo XX, las mujeres hemos logrado incursionar cada vez en mayor medida en la esfera pública.