29
Mon, May

No cabe duda que el manejo responsable en la conducción de las finanzas públicas es la más correcta, permite la aplicación sobria de estos en las necesidades apremiantes de la comunidad que se gobierna, arrojando como resultado el aprovechamiento adecuado del dinero.

El anuncio hecho por el alcalde juchiteco Saúl Vicente Vázquez de que existe necesidad de realizar un recorte de al menos unos 500 trabajadores de la nómina municipal para poder hacer frente a los gastos corrientes y pago de nómina que hasta hoy representa unos 11 millones de pesos mensuales, generó reacciones encontradas entre las fracciones coceistas que integran el cabildo.

Pasadas las elecciones estatales en la que aquel 5 de junio el Partido Acción Nacional (PAN) se llevó 7 de las 12 gubernaturas (tres en alianza con el Partido de la Revolución Democrática, PRD), el presidente de esa organización política Ricardo Anaya Cortés, viene envalentonándose de que su partido abanderó varias causas importantes que dieron como resultado el triunfo de estos gobernantes electos cuya acción colectiva vinculó personalidades polémicas como Yunes en Veracruz, Corral en Chihuahua y Cabeza de Vaca en Tamaulipas

La simbología que nos convierte en “ciudadanos universales”, es aquella pautada desde la ideología que propicie la neutralidad de un lenguaje manteniendo lo original de la práctica cultural y legitime los aspectos de apropiación que los sujetos determinen por “simple minoría”.

En este país en donde barbearle a un personaje político funciona, la mexicanidad, copiona, se vuelca a seguir por el caminito en donde ya se vio que surte efecto la movilidad política. México es una rueca que funciona desde la ilación por donde se entrecruza la mediocridad, la insolvencia moral y la falta de solidez anímica, luego que el país se convulsiona ante el financiamiento público que se reparte por cualquier siniestro económico (cien millones de pesos para Oaxaca más mil millones de pesos en créditos, según la Secretaría de Economía). La iniciativa privada (IP) oaxaqueña, se escuda en una traviesa versión de jugarle al “lobo feroz” con Osorio Chong, usando la “revictimización” como efecto de intranquilidad social.