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Fri, May

Hablando de naguales de lo que me dijo el anciano

Istmo
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(Del imaginario colectivo) (Estas cosas del insomnio)

Como ya he comentado, el nagual más poderoso y por ende el más peligroso, es aquel que se convierte en una bola de fuego. Pero aclaro, los naguales no son malos, lo que sucede es que aprovechan su singularidad y le sacan provecho, ya que lo ponen al servicio de las personas que le quieren hacer daño a otras personas.

(Por la afinidad en los “trabajitos”, un nagual se puede convertir en chamán, pero un chamán jamás se podrá convertir en un nagual).

En esta oportunidad les comentaré sobre un tipo de nagual que es muy poco conocido, ya que ellos siempre han tratado de pasar inadvertidos, tan es así que, asumen perfiles bajos para no llamar la atención. Ellos son como 'un pan de Dios', son todo bondad, no se inmiscuyen en problemas existenciales, ellos solo quieren vivir en paz y ser felices en este plano temporal, por eso son capaces de encontrar la felicidad en las cosas sencillas, en este mundo que cada día se complica más, preocupado más por poseer, que el de encontrar el verdadero significado de la vida. Ellos no son como los naguales que se transforman en animales y se la pasan haciendo el mal. No, estos naguales no recurren a la transformación corporal, no hacen el mal y no ponen su singularidad al servicio de nadie, solo se entregan a la contemplación y en acudir al llamado de su verdadero ser. Me explico.

Su singularidad consiste en entrar en los sentidos animales y manipularlos a su conveniencia, así pueden ver, olfatear y escuchar los peligros ocultos. Sus anímales favoritos para tal propósito es el perro, el lobo y el zorro. A este tipo de nagualismo yo le he llamado “nagualismo invasivo”. Pero ¿Cómo lo logran? Bueno, así de rápido les comento. Su secreto radica en su alta capacidad de contemplación, en poder vibrar al mismo tono de la naturaleza, del universo, aquí radica su fortaleza, pero también su debilidad… hasta aquí lo dejo.

De seguro se preguntará ¿habrá testimonios en la oralidad de este tipo de nagual? Y la respuesta es un rotundo sí. Mucha gente ha reportado de que antes que se aparezca el nagual en persona, primero llega un perro (puede ser un lobo o un zorro), y que a distancia los olfatea y observa sus movimientos, para después alejarse, y que, en seguida se apersona el nagual, con la seguridad de que no existe peligro alguno.

Hasta aquí nada más, hasta aquí lo dejo…