27
Fri, May

Los Ladrones de JUCHITAN.

Istmo
Typography

Había presumido hace mucho tiempo, que las casas de mi pueblo la mayoría no tenían puertas, porque en JUCHITAN no habían Ladrones.

 

Las antiguas casas de una sola pieza, con techos de doble agua, una ventana para dar luz en su interior, un corredor para colgar las hamacas en tramojos incrustados en las paredes de arcilla o ladrillos, las puertas inexistentes, solamente se cerraba con una cama de pencas de palma, si había necesidad d salir al mercado a mediodía, se tomaba esta precaución para evitar la entrada de puercos o animales a hacer algún daño. Ladrones no había.

Cuando niños de Tercer o Cuarto año de Primaria. Salíamos después de las doce del día, si algún ladrón era sorprendido en flagrancia, era remitido por el Jefe de Sección a la Comandancia de Policía donde era retenido hasta la salida de clases, 2 policías acompañaban al ladrón en un recorrido alrededor del Parque Benito Juárez, cargaba los objetos del hurto, ya fueran gallinas, metates o algún otro bien, los niños , los más atrevidos lo seguíamos al grito de “ Gubana ridxhi, Gubana Huashini, Ladrón de día , Ladrón de noche. Después el delincuente era recluido a cumplir su condena, pero había cumplido con una labor social ejemplarizante. Enseñar a los niños a no robar.

Después se puso de moda el Abigeato, robo de ganado. En la época del Presidente Rafael Saavedra Rey, si había detención del robo en flagrancia, en el Panteón Domingo de Ramos amanecía el Abigeo colgado y a su lado atada la res robada como prueba del delito.

Hubo un tiempo en que se acrecentó este delito y de la Capital del Estado Oaxaca, llegaron unos policías que les llamaban “Los cuerudos “ por que usaban chamarras de cuero con flecos en las pecheras. Después le llamaron Azules. Ellos se encargaban de aplicar la pena capital, aún sin haber flagrancia ni juicios de por medio, simplemente amanecían colgados por el rumbo de Tehuantepec o La Ventosa.

Se desplazaban en una pequeña camioneta azul Chevrolet, 5 elementos con fusiles Máuser, un chofer todos al mando del Comandante Dhú Victor o de su relevo que se apellidaba Vielma. Se encargaron de acabar con el abigeato y hasta casi con la población del Istmo.

La modernización ha llegado a JUCHITAN, se han organizado Bandas de Ladrones o Asaltantes que en número de 5 se apersonan en los domicilios a las 7 u 8 de la mañana, en plena ciudad, por su superioridad numérica, armamento y el factor sorpresa, someten a la familia, roban, humillan y se retiran sin que autoridad alguna, actúe y prevenga estos hechos delictivos.

Hay también unos nuevos ladrones a los que se les ha denominado “ De Cuello Blanco” “Yo les llamo Ladrones Populares” que mediante las elecciones municipales y muchas triquiñuelas se han apoderado del poder político durante años y desde el Palacio Municipal donde antes se oteaba a los ladrones amarrados a un poste antes de desfilar frente a la niñez hoy se han adueñado de las Arcas Municipales y roban sin peligro de que los exhiban ante la niñez ni corren peligro de que resucite Dhú Víctor y Vielma para hacer justicia y poner orden al pueblo Juchiteco que tanto lo necesita.