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Fri, May

La historia de Isidoro*

Istmo
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Dice la leyenda que había un niño llamado Isidoro que como todos los niños pasaba gran rato jugando, pero un día empezó a correr dando vueltas y a brincar sin control, no era un juego, Isidoro se convulsionaba y Nicanora al darse cuenta del estado de su hijo quería volverlo en sí, “¿Qué tienes Isidoro, que tienes mi hijo?”, le preguntaba, pero el niño no atendía, estaba privado, como ido, así estuvo por buen espacio de tiempo, hasta que Isidoro paró y quedo descansando, entonces su mamá volvió a preguntarle y él con voz queda, trémulo, empezó a articular palabras: “el señor Estaban Sánchez me va a matar” tal fue la impresión de estas palabras que el mismo Isidoro cobro fuerza y gritaba a su madre que lo protegiera, entonces la aturdida Nicanora fue corriendo hasta donde vivía el señor Esteban, preguntó por él y le contesto su esposa que estaba en una laguna llamada Candelita, ahí el señor Esteban estaba pescando; pronto corrió Nicanora a la laguna y efectivamente lo encontró pescando y vio que en su atarraya tenía un lagarto; aún lejano el niño Isidoro del señor Esteban parecía que había un enlace, pero ¿Qué relación seria esa?. Así que pronto fue la señora con la autoridad para que advirtieran al señor Esteban; pues la relación era nada más ni nada menos que el lagarto que pescaba Esteban era el nahual de Isidoro y si lo mataba moriría el pobre niño.

“Eh Esteban para, para, no ves que se lagarto es el nahual del niño Isidoro” le grito la autoridad; así que él poco a poco y con cuidado soltó al lagarto y le dijo “cálmate, cálmate que no te hare daño, ya sé quién eres”, se movía y se movía el lagarto hasta cansarse, una vez suelto el lagarto, Isidoro cayó en un profundo sueño y se recuperó.
*Tomado del libro “La riqueza Cultural de los Mareños”. Un recorrido a través de sus leyendas y fotografía/Autor: Gerardo R. Alfaro Cruz/Editorial: Baacanda/1ª Edición 2008