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¿Moda, innovación, apropiación cultural o insulto?, Así, la cultura textil del Istmo

Istmo
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Juchitán, Oaxaca (Cortamortaja), 29 de julio de 2022.- Nuevamente las prendas textiles que usan las mujeres del Istmo de Tehuantepec, principalmente los huipiles de cadenilla, están envueltas en una discusión controversial en redes sociales, en esta ocasión por la propuesta de moda que hizo, no reciente, sino desde hace un par de años, la artista visual japonesa Miho Hagino, bajo el proyecto "Xunca para tecas".

La propuesta consiste en alterar el sentido de como portar el huipil de cadenilla, es decir, donde debe ir la manga, se convierte en la abertura para la cabeza, logrando que el cuello quede en la parte del costado. La crítica de los ciudadanos istmeños, menos los que venden las piezas artesanales a la diseñadora (éstas personas defienden la propuesta), es que no hay nada de innovación y creatividad, pues solo se toma la pieza y se usa al revez, al contrario se trastoca la identidad textil.

Las críticas también se centran en que existe una apropiación cultural, ya que se está comercializando con una prenda que da identidad a la mujer y es de la colectividad, es decir, pertenece a los pueblos indígenas del Istmo.

En enero de este año se publicó en el Diario de la Federación la "Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas", que tiene por objeto reconocer y garantizar la protección, salvaguardia y el desarrollo del patrimonio cultural y la propiedad intelectual colectiva de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas.

Esta ley establece por primera vez las bases para que los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas definan el uso, disfrute y aprovechamiento de su patrimonio cultural y, en su caso, su utilización por terceros. Además establece las sanciones por la apropiación indebida y el uso, aprovechamiento, comercialización o reproducción, del patrimonio cultural, conocimientos y expresiones culturales tradicionales de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, según corresponda, cuando no exista el consentimiento libre, previo e informado de dichos pueblos y comunidades o se vulnere su patrimonio cultural.

La página oficial de "Xunca para tecas", argumenta que comenzó con el objetivo de ayudar a las víctimas del terremoto del 2017 por iniciativa de la Fundación Paisaje Social sin fines de lucro. También indica que la diseñadora japonesa reside en México desde 1996 y que posee una profunda amistad con la comunidad muxe desde hace 20 años, en ese sentido a las piezas los bautiza con el nombre de líderes muxes de Juchitán.

"El proyecto surgió como una forma de reactivar la economía y ayudar a las poblaciones afectadas del Istmo de Tehuantepec, con el apoyo de la comunidad japonesa en Japón y de los migrantes japoneses en México. A través de la colaboración comunitaria los huipiles zapotecas tradicionales se reinterpretan y se proponen en nuevos contextos", explican en la página.

También recalcan que motivados por un profundo respeto y admiración al trabajo artesanal zapoteco, su conocimiento ancestral, el patrimonio inmaterial juchiteco "Xunca para tecas" "propone un trabajo creativo a partir de los huipiles originales sin ningún corte, se transforman sólo doblando y cosiendo la prenda original".

El textil istmeño no es puro, desde principios del siglo XX comenzó su modificación y evolución en sus diseños, telas, adaptándose al clima, la economía y a las modas, lo mismo pasó de las impresiones hasta la piratería, del huipil tradicional a las blusas estilizadas.

Pero usted qué opina ¿es válida la propuesta de moda o es apropiación cultural?