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Mon, Oct

Tiempo de esquiroles, mentiras y sueños guajiros

Opinion
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En los últimos días en algunas cuentas de Facebook se ha podido leer la angustiosa búsqueda de Héctor Sánchez López a la candidatura de la gubernatura del estado, asegurando sus jilgueros, que el histórico personaje cuenta con el apoyo de Andrés Manuel López Obrador, falacia.

La utilización de la mentira en la construcción de una verdad, es la gran preocupación del equipo del octogenario líder que hace muchos años su mejor tiempo se fue, aquellas monstruosas manifestaciones que la vieja COCEI convocaba quedan en el recuerdo y en algunas crónicas de esos tiempos, que se han ido.

Hace apenas unos días (en la definición de la candidatura a la presidencia municipal de Juchitán) Héctor Sánchez arengaba a favor del Partido Encuentro Solidario (PES), instituto político al que calificaba de democrático y, el puente indivisible entre la voluntad popular y la confirmación de la democracia, acusando a MORENA de corrupto y amañado, sin olvidar que su hermana en días anteriores había firmado un documento que señalaba que en la COCEI debería de salir el candidato a la presidencia municipal de este emblemático municipio, poco tardo esa unidad endeble que la “democracia” a ultranza de Juchitán aseguraba para MORENA incluyendo a los mismos Sánchez López.

Gloria Sánchez López traía a cuestas el señalamiento de no comprobar el paradero de los 65 millones de pesos que una de las empresas eólicas le otorgaron como parte del borrón del pago de sus impuestos, sin embargo, la mujer, segura en su credibilidad, pensó que podría ser candidata de Morena a la presidencia municipal de Juchitán y el arrastre popular que traía la llevaría a ocupar por segunda ocasión la presidencia municipal, cosa que los juchitecos no permitieron.

Cundo ese partido definió un candidato que no era el del clan de los Sánchez López, Héctor junto con su hermana Gloria buscaron como alternativa que aseguraba su supervivencia al PES, que, en la pasada elección del 6 de junio, perdió su registro y mostro la realidad política-electoral de los Sánchez López, un cuarto lugar, que lo desfiguró políticamente en el escenario local.

El paso de Héctor Sánchez López en la vida política trae consigo una estela de traiciones y mentiras, que en la actualidad decir Héctor Sánchez López es sinónimo de corrupción, chantaje y una larga ambición de poder al que buscan desde hace mucho tiempo (40 años) y, que ha disfrutado en sus mejores años de su vida.

Se recordará aquella vuelta triunfal de Carlos Salinas de Gortari en el parque “Benito Juárez” de Juchitán, cuando frente a palacio municipal en un templete de honor, Salinas era flanqueado por Heladio Ramírez López (Gobernador del estado en ese entonces) y Héctor Sánchez López (Presidente Municipal en ese momento), mientras que en el ala sur del templete Ernesto Zedillo (Después Presidente de la Republica) vigilaba ese acto triunfal que dejaba a un lado la lucha de Cuauhtémoc Cárdenas junto con su Frente Democrático Nacional y el grito angustioso de la COCEI exigiendo la presentación de Víctor Yodo.

Héctor Sánchez López fue candidato a la gubernatura de Oaxaca en 1998, en ese entonces por el PRD, esa candidatura se puede considerar legitima debido a que el Partido del Sol Azteca buscaba gobernar la entidad oaxaqueña, como una verdadera alternativa viable y real de un gobierno diferente al PRI.
Sin embargo, en las dos subsecuentes candidaturas, su función fue estrictamente la de un esquirol, ante el eminente triunfo de Gabino Cue Monteagudo. Triunfo que en la primera ocasión no pudo alcanzar frente a su adversario político, el carnicero de Chalcatongo; Ulises Ruiz Ortiz, quien, en respuesta y pago del trabajo político de Héctor Sánchez en contra de Gabino Cue, Ulises Ruiz nombra al político juchiteco como Secretario de la Reforma del Estado. Una secretaria sin importancia desde la visión de Ulises, pero con nombre rimbombante que, en seis años, no entrego ni un resultado, pero sí se esfumo el presupuesto asignado para su funcionamiento.

En su siguiente participación en la búsqueda de la gubernatura, Héctor Sánchez López no dudo en tomar el caracol y hacerlo su grito de lucha, la finalidad, nuevamente era descarrilar la candidatura de Gabino Cue Monteagudo ahora frente a un candidato totalmente antipático Eviel Pérez Magaña. Sánchez López tuvo la plena certeza de dividir el voto de la oposición que sumaba Gabino a su favor, cosa que no sucedió, pues la alternancia ya estaba bastante encaminada, aunque esta no dio los resultados esperados que la ciudadanía que confiaba llegaría, con el triunfo de Gabino, un gobierno infestado de priistas, oportunistas y arribistas políticos que terminaron en una verdadera pesadilla el sueño de la alternancia.

En estos tiempos cuando MORENA tiene una amplia posibilidad de gobernar el estado, la sombra de la división nuevamente, se deja asomar; Héctor Sánchez López anuncia su búsqueda de la gubernatura de Oaxaca a pesar de haber traicionado a MORENA, hoy asegura que Andrés Manuel López Obrador cobija la propuesta, utilizando nuevamente la mentira como argucia para construir su verdad, una verdad muy alejada de la realidad política en Oaxaca.
La figura fuerte de Salomón Jara suena al interior de todas las bases de MORENA, sin embargo, en los últimos días se suma a esta contienda un nuevo ingrediente, el nombre de Susana Harp.

La marca MORENA es garantía de triunfo en la entidad, debido a que, en el interior del PRI, hasta el momento no hay un candidato fuerte que pudiera salir triunfante ante la arrasadora presencia política de Andrés Manuel López Obrador en la entidad oaxaqueña y garantiza un triunfo contundente de quien encabece la formula MORENA.

Héctor Sánchez López pende sobre su cabeza el estigma de la traición, que el mismo Leopoldo de Gyves lo acusó en su manifestación frente a la Comisión Federal de Electricidad de Juchitán, de traidor y corrupto pues ahora funge como Consejero Ciudadano en la Administración de la Comisión Federal de Electricidad, paraestatal a quien Polo de Gyves exige tarifas más justas del fluido eléctrico.

No cabe duda que los tiempos de la gloriosa COCEI se han ido, que ahora el coronel no tiene quien le escriba y sus sueños guajiros de querer ser gobernador se esfumaron, solo le resta aceptar su realidad y tomar la mano de sus nietos y contarles esa vieja historia… Hubo una vez un pueblo que escribió una historia.